12 nov 2011

TÓXICOS EN EL HOGAR (Segunda parte)


Entonces cuales son los riesgos que tenemos en el hogar? Muchos, en un hogar promedio podemos encontrar gran cantidad de sustancias químicas y nosotros nos encargamos de llevarlas a través de los productos de limpieza, cosméticos, aerosoles ambientadores, etc. Tratando de definir los componentes que se emiten en diferentes actividades del hogar, podríamos identificar:

Cocina: La mayoría de los desinfectantes para mesones y lavaplatos son mezclas de sustancias tóxicas que incluyen el fenol, cresol, formaldehído, amoníaco y derivados del cloro. Cuando usamos solventes y líquidos limpiadores son fuente de tricloroetano y tetracloroetileno, ambos cancerígenos.

Jardines e interiores: Los plaguicidas en general contienen algunos de los productos químicos con mayor capacidad tóxica que se conoce. Muchos de ellos se han relacionado con enfermedades crónicas como teratogenia, leucemias y cánceres. Asociados a problemas del Sistema Nervioso Central (SNC).

Salas de estar: La mayoría de los limpiadores de muebles contienen fenol, pueden causar cáncer, son irritantes a la piel y sus vapores contaminan el aire por semanas. Y si a esto le agregamos fumar cigarrillo, además de la nicotina, el humo del cigarrillo combina tanto gases tóxicos (CO, H, CN, NOx y SOx) como alquitranes, contiene más de 4.000 sustancias químicas conocidas y altamente tóxicas diferentes incluyendo metales pesados.

Baños: Algunos ambientadores contienen compuestos aromáticos y bencénicos como el paradiclorobenceno y refrescantes de aire que reducen la sensibilidad olfativa. Estos componentes se asocian a problemas de cáncer, alergias respiratorias y efectos a nivel SNC. Cuando usamos “diablo rojo” para destapar cañerías, es soda cáustica (NaOH), tóxico y corrosivo, sus gases ofensivos y tóxicos al inhalarse producen daños severos en los pulmones y mucosas del sistema respiratorio.

Aerosoles: Es una obligación que los productos que requieran expulsión como desodorantes, espumas de afeitar, ambientadores, entre otros, no contengan los CFC’s, que destruyen la capa de ozono. Hoy en día, estos expulsores dañinos se han sustituido por hidrocarburos como isobutano, propano y butano, que no destruyen la capa de ozono pero pueden ser tóxicos y afectar el SNC.

Cada día aumentan los productos del hogar con nuevas fórmulas que las llevamos confiados y convencidos que nos hace la vida más fácil. Solo un ejemplo muestra esta realidad, los insecticidas ya son familias, los hay para cucarachas; otros exclusivos para moscas y mosquitos; un recién nacido en el gremio es para chinches, que puede aplicar con confianza en muebles, cama y almohadas. Si por alguna desdicha tenemos las tres “plagas”, aplicamos confiados los tres productos generando una atmosfera poco sana para los insectos y para nosotros mismos. Es por esta situación que actualmente podemos afirmar que "hay mas tóxicos en un hogar de hoy que en un laboratorio farmacéutico de hace 100 años".

ALTERNATIVAS SANAS

A continuación presento algunas alternativas sanas que podemos aplicar en nuestros hogares, todas ellas ya han sido probadas con éxito y que reemplazan perfectamente los compuestos comerciales ofensivos.


Otras alternativas sanas para aplicar en el hogar.



Fuente de la imagen: http://historiadelamedicinaguarico.blogspot.com

9 oct 2011

TOXICOS EN EL HOGAR (Primera parte)


En la actualidad estamos rodeados de sustancias químicas en aire, en el agua y en el suelo… y hasta en los alimentos!!!! Tradicionalmente la preocupación ha sido evaluar, medir y establecer las concentraciones de las sustancias químicas que se emiten al ambiente a través de programas de evaluación y monitoreo en aguas, aire y suelos… eso es importante, pero se han realizado evaluaciones y monitoreos en el interior de nuestras casas?

De esta situación surge la pregunta: ¿Que tan sano es el ambiente de mi casa?. La Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO) estima que se emiten cerca de 6 mil nuevas sustancias cada año, siendo 65 mil de uso común y que, en total, existen aproximadamente 7 millones de sustancias químicas registradas en el mundo.

Con estas cifras, las posibilidades de exposición son muy altas, tanto en el hogar como en el ambiente. Lo más preocupante de este panorama es que de todas esas sustancias, cerca de 100 mil son materias primas, que de alguna forma tienen que ver con el contacto directo con el hombre y de las cuales tan solo 4 mil están relativamente bien estudiadas en términos toxicológicos.

No es de extrañar entonces el incremento de enfermedades que anteriormente eran extrañas o exóticas. A nivel ambiental, estas sustancias generan problemas de tipo crónico que persisten por mucho tiempo en la Naturaleza ya que ella no es capaz de eliminar. Cada día es más frecuente el cáncer a todo nivel, malformaciones embrionarias, enfermedades asociadas con el sistema reproductor, afecciones respiratorias agudas, Alzheimer, entre muchas enfermedades que ya se están asociando a contaminación ambiental.

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos de América (EPA, siglas en inglés) emprendió un estudio en los años 80 del siglo pasado que denominó Total Exposición Humana (THE, siglas en inglés) donde evaluaron las exposiciones a las que un hombre común estaba expuesto en su diario vivir (WAYNE, 1990). Los resultados fueron reveladores, era evidente la exposición de sustancias químicas en ambientes no tradicionales y de frecuencia diaria, estos ambientes los denominaron “microambientes” y los definieron como: “sitio de concentración homogénea de contaminante que una persona ocupa por un período de tiempo determinado”.

La gama de “microambientes” incluye: casas, parqueaderos, garajes, almacenes, gimnasios, buses, trenes, aviones, parques, teatros, cinemas, hospitales, oficinas, ascensores, bancos, baños, centros comerciales, colegios, entre otros; y los riesgos de contaminación y contagio a los que se está expuesto son: Monóxido de Carbono (CO), óxidos de Nitrógeno ( NOx), óxidos de Azufre ( SOx), compuestos orgánicos volátiles (VOC’s, siglas en inglés), Hidrocarburos, aereosoles, tóxicos del humo del tabaco, virus, esporas, sustancias aromáticas, residuos inodoros, radiación, ruido, infección bacteriana, gases, entre muchos más.

Como entran los tóxicos a nuestro cuerpo? Por tres importantes vías: inhalatoria, dérmica y oral o ingesta. La vía inhalatoria es la más importante por su eficacia, ya que tenemos unos 300 millones de alvéolos de diámetro entre 0,1 y 0,3 mm cuya superficie suma alrededor de 70 metros cuadrados y que, respirando en reposo, almacenan unos 3,5 litros de aire que se renuevan mediante la respiración a un ritmo de unos 4 litros por minuto o de 100 litros por minuto en trabajo forzado.

La vía oral también resulta eficiente, pues la longitud promedio del intestino es de 8 a 10 m y se encuentra subdividido en: duodeno, yeyuno e íleon. Se ha calculado que la extensión de todos los pliegues de la mucosa intestinal da un área de 250 m2, el equivalente a la superficie de una cancha de tenis. La vía dérmica, a través de la piel, que es el órgano más grande que tenemos, ocupa aproximadamente 2 m2 con un espesor entre 0,5 a 4 mm. Su peso aproximado es de 5 kg y actúa como barrera protectora que aísla al organismo del medio que lo rodea protegiéndolo, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno.

Las acciones de los tóxicos se presentan principalmente en dos formas: agudos y crónicos. Los agudos, son de efectos tóxicos inmediatos. Es una intoxicación que se presenta en corto tiempo al estar la persona expuesta a una dosis alta de la sustancia. Los síntomas pueden ir desde tos e irritación respiratoria hasta vómitos, convulsiones e incluso la muerte. En cambio, los crónicos, son efectos a largo plazo. Esta intoxicación se presenta en periodos prolongados al estar la persona expuesta a bajas dosis de la sustancia. Los síntomas se manifiestan en enfermedades llamadas crónicas como dermatitis, rinitis, enfermedades del sistema nervioso central (SNC) y cáncer.

Bibliografia: WAYNE, O. 1990. J. Air Waste Manag. Assoc. 40(7).

21 ago 2011

HUELLA ECOLOGICA: Acciones y compromisos (Última entrega)


Que alternativa tenemos??? Definitivamente hay que tomar acción inmediata y no hay tiempo de una sostenibilidad, es necesario que se cambie la actitud de las personas y empezar a vivir concientemente y buscar que la biodisponibilidad del planeta regrese a su nivel planetario. Es necesario realizar rápidas reducciones manteniendo una Huella Ecológica por debajo del promedio nacional (1,7 HaG/colombiano) e incluso si es posible bajar este nivel sera mucho mejor, adoptando actitudes saludables de dietas como de los paises orientales o mediterráneos, buscando otras alternativas de energías o sus combinaciones, solo con estas actitudes se reduce considerablemente la Huella Ecológica.

Si se toma conciencia de la cantidad de carbono que estamos emitiendo por los malos comportamientos ambientales, tal vez cambiemos de actitud ante estos errores. Un ejemplo de esto se vió en Bogotá en los años 90’s, en la administracion Mokus, cuando hubo la amenaza de racionamiento por obras de mantenimiento del embalse de Chingaza. Mokus, como alcalde de la ciudad, propone el ahorro para evitar el racionamiento, con la aplicación de algunas estrategias sencillas, que permitieron tomar conciencia y un aprendizaje del ahorro, que ante un evento de racionamiento por escasez son viables de aplicar. Al final de la campaña, se logró un ahorro del 40% en el consumo de agua en toda la ciudad, llegandose a un ahorro que paso de 30 m3/hab/mes a 17 m3/hab/mes. Estos resultados cuestiona: será que los bogotanos y los colombianos en general derrochamos el precioso líquido?.

Alex Barry, un norteamericano preocupado por la sitiuación de la Huella Ecológica de los Estados Unidos (8,0 HaG/Hab), desarrolló un algoritmo matemático para expresar en cantidad de carbono-equivalente emitido por actividades que no se miden en estos términos. Este estudio le permitió establecer lo que llamo “La Ecuación del Medio Ambiente”. A través de este ejercicio, Barry descubre como se puede evitar la emisión de carbono-equivalente al cambiar el modo de utilizar los electrodomésticos y en términos generales en el comportamiento ambiental.

De este documento, a continuación se presentan algunas actitudes que aportan (tablas de color rojo) y otras que reducen (tablas de color verde) la emisión de carbono-equivalente (para ver ampliado el contenido da clik en la tabla de interés):


Tabla 1A. Actividades hogareñas que reducen emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 1B. Actividades hogareñas que reducen emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 2. Actividades hogareñas que aumentan emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 3. Actividades en la conducción que reducen emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 4. Actividades en la conducción que aumentan emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 5. Actividades en el diario vivir que reducen emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 6. Actividades en el diario vivir que aumentan emisiones de carbono-equivalente.

BIBLIOGRAFIA

1.- ACOPOZOA (Asociación Colombiana de Parques Zoológicos y Acuarios). 2003.Biodiversidad, Colombia país de vida. Fondo para la Acción Ambiental. http://www.acopazoa.org/
2.- Barry, A. 2008. La Ecuación del Medio Ambiente. Ed Oceano.
3.- Global Footprint Network. http://www.footprintnetwork.org/
4.- Water Footprint Network. http://www.waterfootprint.org/
5.- Wild World Foundation (WWF). Informe Planeta Vivo 2010. http://www.wwf.es/noticias/informes_y_publicaciones/informe_planeta_vivo_2010/.

27 jul 2011

HUELLA POR ALIMENTACIÓN (tercera parte)


Para poder establecer la trascedencia de la alimentación en la Huella Ecológica, se hizo el ejercicio de que cantidad de terreno (Huella Ecológica en Ha/Hab/año) necesario para un plato de frijoles y un sancocho de pescado, estimado como una única comida diaria para una población de un millon de habitantes.

Para calcular este indicador, primero se establece el consumo de la población o de un habitante promedio y luego se determina el área o la superficie necesaria para responder a ese consumo. Por ejemplo, un habitante consume 125 gramos de carne al día (cantidad que se utiliza en una hamburguesa normal), lo cual representa un consumo de 45,6 kilogramos al año (125 gramos x 365 días = 45.625 gramos), si en la zona en la cual pasta el ganado que produce esa carne se ha establecido un índice de productividad (promedio de producción en un área determinada) de 450 kilogramos de carne por hectárea al año, es fácil deducir que se necesita cerca de una décima parte de una hectárea cada año para suplir las necesidades de carne de esa persona una vez al dia durante un año (450 kgs = 1 ha; 45 kgs = 0,1 ha). La huella ecológica se expresa en hectáreas por habitante al año (has/hab/año) si se realiza el cálculo para un habitante, o bien, simplemente en hectáreas si el cálculo se refiere al conjunto de la comunidad estudiada. (ACOPAZOA, 2003).

Siguiendo estos criterios, se estimaron dos diferentes opciones de consumo, un plato de fríjoles con carne, plátano, arroz y ensalada, y el otro, un sancocho de pescado, con arroz, yuca, platano, mazorca, papa y ensalada. En las tablas 1 y 2 se presentan estos cálculos para los platos seleccionados.


Tabla 1. Estimativo de la huella ecológica en hectáreas por habitante al año (ha/hab/año) de un plato de fríjoles. (Datos de cálculo basados en las estadísticas de productividad del Banco de la República).

La diferencia entre un plato y otro es de casi 100 mil Ha., una superficie equivalente al área metropolitana de Bucaramanga (cuidad de 1 millón de habitantes), demostrando que definitivamente hay productos que consumen más terreno que otros en su producción. De hecho, la carne es el alimento que mas requiere terreno para su producción, es más ambiental una dieta vegetariana que carnívora.


Tabla 2. Estimativo de la huella ecológica en hectáreas por habitante al año (ha/hab/año) de un sancocho de pescado. (Datos de cálculo basados en las estadísticas de productividad del Banco de la República).

Otra fuente que incide en la Huella Ecológica es el consumo eléctrico en nuestras casas, haciendo un estimativo del consumo en porcentaje, los electrodomésticos que mas consumen son:

• 18% de la energía la iluminación.
• 18% de la energía en la refrigeración.
• 10% de la energía en diversión (T.V., radio, equipo de sonido, computador y equipos electrónicos.
• 8% de la energía en lavar la ropa.
• 10% de fugas.

Con este diagnóstico ya se identifican los gastos del 54% del consumo eléctrico en los hogares. Si se realizan actividades para controlar o disminuir este consumo, seguramente que se verán también favorecidos la economía doméstica y el ambiente. Según la Agencia Internacional de Energía, el 10% de la energía que se consume en un hogar es por los aparatos dejados en modo de espera (Stand bye).


Tabla 3. Valores de consumo de los Electrodomésticos "vampiro".
Fuente: Folleto ELECTRICARIBE.

Fuente imagen inicio: http://www.asturias.es/portal/site/medioambiente/

3 jul 2011

HUELLA HIDRICA (segunda parte)


Por qué necesitamos agua? Todos los seres vivos necesitamos agua para poder funcionar metabólica y fisiológicamente. Se estima que el cuerpo humano está conformado por un 60 a 80% de agua y las plantas, entre 75 y 95%. El órgano humano que más agua necesita para su funcionamiento son los pulmones (83%) y la parte del cuerpo que menos cantidad de agua tiene son los huesos (31%). De manera similar podríamos decir que un árbol en crecimiento está compuesto de un 50% de agua, un árbol leñoso 75 %, una planta acuática y el tomate 95 %, una manzana 85%, un melón 98% y una papa contiene un 80%.

Como se mencionó anteriormente, otro componente de la Huella Ecológica es la Huella Hídrica o la Huella del Agua, creada para obtener un indicador que relacionara el agua con el consumo - a todos los niveles - de una población. La Huella Hídrica de un país (o industria, o persona) se define como el volumen de agua necesaria para la producción de los productos y servicios consumidos por los habitantes de dicho país (o industria, o persona). Está compuesta por el volumen de aguas verdes (agua lluvia), aguas azules (agua extraída de los recursos hídricos) consumida para producir bienes agrícolas de los cultivos y ganado –considerada como el de mayor uso-, y las aguas grises (aguas de vertimiento contaminadas) que genera la agricultura, municipios como aguas residuales domésticas e industriales.

Adicional a los tipos de aguas que componen la huella hídrica, está el concepto de "agua virtual", introducido por John Anthony Allan a principios de los 90’s, cuando estudiaba la importación de agua como solución a los problemas de escasez en Oriente Medio, y se define como “la cantidad real de agua requerida para la fabricación de cualquier bien o producto agrícola o industrial”. Este concepto complementario de la Huella Hídrica se ha constituido como la clave para entender la actual crisis del agua.

A manera de un ejemplo, el agua virtual necesaria para una taza de café (6 onz.) es de 140 litros, esta cantidad incluye el agua utilizada para el crecimiento de la planta de café, la recogida, lavado, refinado, transporte y embalaje de las semillas de café, venta y preparación final de la taza. En este mismo sentido, se requieren 1.000 litros de agua para producir un litro de leche y 16.000 litros de agua para un kilo de carne de res. En la tabla 1 se presentan algunos valores de aguas virtuales.


Tabla 1. Agua virtual para algunos productos de uso común.

Considerando una cantidad aproximada de consumo, de una serie de productos alimenticios en 70 años para una persona promedio, el agua virtual total para esta persona superaría los 48 mil m3 en solo 10 productos utilizados para la alimentación, sin considerar otros bienes como la ropa, zapatos y equipos electrónicos. Eso equivaldría a cerca de 20 piscinas olímpicas de 2.500 litros cada una. En la tabla 2 se presenta algunos estimativos de agua virtual en 10 alimentos de uso común para una persona que vive 70 años.


Tabla 2. Estimativo de agua virtual de diferentes productos alimenticios que consumiría una persona promedio en 70 años de vida.

Según la Water Footprint Network, la huella hídrica promedio mundial es de 1.243 m3/cap/año. En la figura 1 se presentan las huellas hídricas de diferentes países de Latinoamérica, USA y el Reino Unido comparado con el promedio mundial.


Figura 1. Huellas Hídricas de los paises Latinoamericanos, USA, Reino Unido comparado con el promedio mundial. Fuente: Water Footprint Network, 2009.

En esta, se aprecian claramente que Estados Unidos, Argentina, Bolivia y Brasil son los paises que superan la huella hídrica promedio mundial (la columna color verde); los paises que estan con el mismo valor del promedio mundial, Reino Unido y Ecuador, y el resto de los paises mostrados se encuentran por debajo del promedio. Cada pais tiene su propia huella hídrica, pero para conservar este recurso, es necesario mantenerse por debajo del promedio mundial (1.243 m3/cap/año), así como para cada habitante mantenerse bajo el promedio de su propia nación; por ejemplo, para cualquier colombiano, el desafío es estar por debajo del promedio del pais (812 m3/cap/año). (Cálculos tomados de: Water Footprint Network, 2009. http://www.waterfootprint.org).

Imagen introductoria tomada de: http://www.waterfootprint.org

13 jun 2011

HUELLA ECOLOGICA: recursos vs humanidad (primera parte).


En los inicios el planeta recibía, asimilaba y reciclaba los residuos que se producían y el hombre se comportaba como todos los animales, como un ser nómada, que buscaba refugio y alimento donde la Naturaleza se lo proporcionaba, y permanencia en ese lugar hasta que los recursos fueran suficientes, los residuos y el impacto que generaba en hombre al planeta eran mínimos y de carácter orgánico. Esta condición perduro muchos años y sucedió hace más o menos 50.000 años a.C.

Luego el hombre se establece y aprende a cultivar sus propios recursos conformándose como una sociedad sedentaria, de esto hace aproximadamente 2000 años a.C. Mil años después, las sociedades humanas comienzan a elaborar instrumentos y a realizar trueques, constituyéndose como una sociedad comercial. Para este momento, los residuos de la humanidad se estaban confinando en lugares específicos alrededor de los asentamientos y sitios de comercio.

Desde hace más o menos 250 años, el hombre se industrializa y comienza la generación de la mayor cantidad de emisiones y residuos artificiales e irreconocibles por la Naturaleza. A partir de este momento, hacia el año 1750 d.C, es cuando el hombre inicia lo que se ha llamado la era de la industrialización, época de progreso y prosperidad social, pero también se inicia el mayor aporte de contaminantes de toda índole y a todo nivel hacia nuestros ecosistemas.

El aumento de los aportes a nuestros ecosistemas se incrementa exponencialmente a partir de la industrialización, en una serie sucesiva de desarrollo, que inicia con la era tecnológica en los años 50’s del siglo pasado, después con la era de las comunicaciones en los 90’s y en las puertas del siglo XXI, con la era virtual. Hoy en día estamos viviendo una crisis, producida por una tecnología al alcance de todos y a una velocidad de cambio asombrosas, acompañada por una infraestructura más desechable que engrosa las montañas de basura tecnológica y de consumo. Según los pronósticos, los recursos ya empezarían a escasear para la cantidad de humanos vivientes; para el año 2020, los recursos no serán suficientes para sostener a una humanidad estimada en 7.900 millones de personas.

Antes de desarrollar y profundizar en el concepto de huella ecológica, menciono estas palabras proféticas del inventor norteamericano Charles Kettering, aplicables a miles de circunstancias que ha vivido la humanidad, de la cual la situación actual no es la excepción: “Es posible que un mensaje de la vuelta al mundo en una fracción de segundo, pero quizá se necesiten años para que llegue del exterior al interior de la cabeza de un hombre”.

Huella Ecológica.

Que es una huella? Todos tenemos una huella que nos distingue, única e irrepetible, asi como las manchas y bandas de algunos animales, aunque parezca extraño, las manchas de las jirafas son únicas y las distingue una de la otra. Otro tipo de huella puede ser la señal que dejan en el terreno el pie, el rastro de los animales, las ruedas de un vehículo, etc., al pasar o posarse sobre la arena o la nieve, pero estas huellas son borradas por el viento o la marea fácilmente; son huellas también las impresiones o vestigios que quedan de un suceso, una acción pasada, como los fósiles (amonitas) o los rastros de una erosión por el agua o el viento durante muchos años, son huellas que no se borran fácilmente y que perduran a través de los años.

Pues bien, el hombre al paso por este planeta también deja una huella, una huella imborrable que llamamos la “Huella Ecológica”. La Huella Ecológica fue postulada por dos científicos ingleses, William Rees y Mathis Wackernagel, en el año1966, y la definieron como: “el área de territorio ecológicamente productivo (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) necesaria para generar recursos y asimilar los residuos ocasionados por una población dada con un modo de vida específico de forma indefinida”.

La Huella Ecológica tiene tres componentes principales: (1) un gasto atmosférico, que se refleja en una huella de carbono, incluyendo las emisiones por combustión y producción industrial;(2) un gasto de superficie, que se refleja en la huella por pastoreo, explotación forestal, producción de alimentos, zonas de cultivo y tierra urbanizada, que comprende toda área que el hombre utilice para su beneficio; y finalmente, (3) una huella del agua, que incluye las pesquerías y el uso del agua para riego, consumo y vertidos (ver la imagen introductoria).

Según el último reporte de Tierra Viva 2010, publicada todos los años por la WWF, ya se ha superado la biocapacidad del planeta para asimilar y restablecer la Huella Ecológica que hemos dejado. A la fecha, necesitamos un planeta y medio para poder sobrevivir los casi 7 mil millones de habitantes. Según este informe, el mayor aportante a esta crisis es la huella de carbono, la cual se ha duplicado desde los años 70’s (figura 1).


Figura 1. Huella ecológica del planeta desde el año 1961 al 2007. (Planeta Vivo 2010)

Las estadísticas han mostrado que esta huella ecológica ha venido aumentando paulatinamente desde los años 60’s sin que se haya realizado alguna actividad por detenerla. Es así como EEUU y los Emiratos Árabes son los países con mayor huella ecológica, si todas las personas del mundo vivieran como un ciudadano medio de Estados Unidos o los Emiratos Árabes Unidos, se necesitaría una biocapacidad equivalente a más de 4,5 planetas Tierra para poder mantener el consumo de la humanidad y las emisiones de CO2. Contrariamente, si todo el mundo viviera como un ciudadano medio en India, la humanidad utilizaría menos de la mitad de la biocapacidad actual del planeta.

Biocapacidad.

La biocapacidad por persona, obtenida al dividir la biocapacidad nacional entre la población del país, tampoco es equivalente en todo el mundo. En 2007, el país con la mayor biocapacidad por persona fue Gabón, seguido en orden decreciente de Bolivia, Mongolia, Canadá y Australia. En un mundo en fase de translimitación ecológica, la desigual distribución de la biocapacidad plantea cuestiones geopolíticas y éticas relacionadas con compartir los recursos mundiales (figura 2).


Figura 2. Cambios de la Huella Ecológica por persona en los países con altos, medios y bajos ingresos entre 1970 y 2007. (Planeta Vivo 2010)

La relación entre la huella ecológica y la biocapacidad determina que tantos recursos tiene un país para suplir la huella ecológica y que además sea sustentable. En la figura 3, se presenta el comparativo para los países de Latinoamérica y Norteamérica con el referente del promedio mundial (datos en Gigahectareas/Habitante – HaG). En esta figura se observan que países como Costa Rica, Cuba, Republica Dominicana, Guatemala, Méjico y Venezuela ya han superado la biodisponibilidad y no tienen forma de que sean sostenibles; algunos otros países como USA y Honduras, están en el límite de sostenibilidad y el resto de los países evaluados tienen más o menos biodisponibilidad para que sean regiones sustentables. Entre mayor sea la diferencia entre la biodisponibilidad y la huella ecológica, mayor será su sostenibilidad. Los valores del promedio mundial indican que ya hemos superado la capacidad del planeta para sostenernos.

De hecho, según el informe planeta vivo, en el año 1986 la curva de la huella ecológica y la Biocapacidad planetaria fue superada, es decir, ya cumplimos 25 años de sobre explotación del planeta.


Figura 3. Comparativo Huella Ecológica y Biocapacidad para los países de Latinoamérica y Norteamérica con el referente del promedio mundial (datos en Gigahectareas/Habitante – HaG). Fuente: Global Footprint Network, 2010.
Imagen introductoria: http://www.footprintnetwork.org/images/uploads/basics-overview-510.jpg

13 abr 2011

Desatres Naturales



En este documento se presenta una clasificación de los diferentes tipos de desastres naturales según su origen, se describen sus efectos y se hace un breve análisis sobre como la actividad del hombre ha influenciado la frecuencia e intensidad de estos fenómenos.

Un desastre natural se puede definir como: “fenómeno de la naturaleza que sucede impredeciblemente”. Esto quiere decir que sucede espontáneamente y no se pueden predecir, aunque en ciertas ocasiones lo podemos registrar o monitorear, como en el caso de los huracanes por ejemplo.

Podemos clasificar los desastres naturales según su origen en meteorológicos, hidrológicos, geofísicos y biológicos. Estos han existido desde el origen de la tierra como pueden evidenciarse en los registros fósiles, y la humanidad ha conservado la memoria histórica de aquellos que han generado las mayores devastaciones en la población humana.

Los desastres hidrológicos son aquellos que se originan en los mares y océanos y que involucran la acción del agua. Los ejemplos más claros son los Tsunamis, las inundaciones y las oleadas tempestuosas.

Los desastres meteorológicos son los que están relacionados con el clima, como por ejemplo los tifones, frentes fríos y cálidos, los fenómenos del Niño y la Nina, tornados, tormentas tropicales, huracanes, nevadas, granizadas, incendios forestales, sequias e inundaciones por lluvias y las tormentas solares. Algunos de estos pueden de alguna forma predecirse con cierta anticipación (horas) gracias a las modernas tecnologías que describen y definen el comportamiento del clima y analizan la posibilidad de que lleguen a afectar un lugar determinado.

Para determinar impactos por estos desastres no hay más que revisar las cifras a la fecha del último Tsunami ocurrido el pasado 11 de marzo en Japón: 600 mil personas evacuadas, mas de 9.500 muertes, 16 mil desaparecidos, 4 plantas nucleares declaradas en estado de emergencia por contaminación radioactiva y más de 100.000 millones de dólares en pérdidas materiales. Vale aclarar que un Tsunami es un fenómeno de origen geofísico (maremoto); sin embargo se considera hidrológico por la acción del agua.

Aquellos desastres que se originan y desarrollan en las entrañas de la tierra y que pueden aflorar a la superficie son los denominados desastres geofísicos. Dentro de este grupo encontramos: avalanchas, derrumbes, terremotos, erupciones volcánicas y hundimientos, principalmente. Estos desastres son difíciles de predecir por no decir imposible, a pesar de los instrumentos desarrollados para estos fines. Muchos desastres geofísicos han ocurrido impredeciblemente a pesar que han estado monitoreando permanentemente, como fue el caso de Armero, Tolima-Colombia, en 1985 por poner un ejemplo nacional. Este se originó por una amenaza de erupción volcánica que causó un deshielo del Nevado del Ruiz generando la devastadora avalancha que cobró la vida de más de 25 mil personas.

Por último, los desastres provocados por alguna circunstancia especial dentro del reino animal y que de algún modo afectan el ambiente y a la humanidad, son los denominados desastres naturales biológicos. Dentro de estos podemos mencionar las pestes, epidemias, infecciones como la fiebre porcina o la gripa aviar. Las mareas rojas son unos de los más importantes y devastadores desastres biológicos ocurridos en los mares y océanos; son provocados por un crecimiento desmesurado de algas rojas tóxicas del grupo de las Dinoflageladas. Estas mareas han causado pérdidas millonarias en cultivos comerciales de camarones y langostas de las costas de Perú y Ecuador sin saber exactamente donde se originan ni cuando se presentan.

Los desastres naturales provocan muerte y destrucción, y acaban con vidas, no solamente humanas sino también con la de miles o millones de animales y plantas; pérdidas que normalmente no se registran en las estadísticas como si olvidáramos que todos los seres de la naturaleza (no solo los humanos) tienen un propósito y cumplen con una función dada por el Creador.

Es importante aclarar que un fenómeno se convierte en desastre cuando excede los límites normales de tolerancia de la Naturaleza, por lo que muchos no llegan a ser ni devastadores ni desastrosos, por ejemplo, diariamente ocurren tormentas y temblores que no causan daños y que hacen parte de la dinámica propia del planeta.

Desafortunadamente el hombre mismo puede contribuir a aumentar el impacto de los desastres naturales cuando: construye asentamientos en zonas no propicias para ello, como por ejemplo en el caso del desbordamiento del Río de Oro, Girón, Santander-Colombia, en el año 2005 que arrasó con barrios del municipio de Girón; se sobreexplota los recursos, como la tala indiscriminada de bosques que fomenta la erosión; se emite una contaminación incontrolada, que conduce al actual cambio climático, entre otros.

En los últimos años, se ha observado un incremento en frecuencia y magnitud de los desastres naturales y no naturales que responden a actividades humanas: el aumento de huracanes año a año, grandes terremotos, dos tsunamis devastadores en menos de 5 años, erupciones volcánicas, inundaciones en algunos sitios y sequías en otros, amenazas de guerra, hambrunas, incremento de pestes con riesgos de pandemias a nivel mundial… esto nos debe llevar a la pregunta de si se trata de las señales de las que Jesús nos advirtió que debíamos estar atentos como de aquellas que anuncian los últimos tiempos…

24 jul 2010

Adicción, una cadena invisible...




En el sentido tradicional una adicción, farmacodependencia o drogadicción es un estado psicofísico causado por la interacción de un organismo vivo con un fármaco, caracterizado por la modificación del comportamiento y otras reacciones, generalmente a causa de un impulso irreprimible por consumir una droga o sustancia, no obstante esta es la definición puramente bioquímica.

Actualmente se acepta como adicción a cualquier actividad que el individuo no sea capaz de controlar, que lo lleve a conducta compulsivas y le perjudique su calidad de vida, así puede haber por ejemplo, adicción al sexo, ludopatía: adicción al juego, adicción a la pornografía, a la televisión, codependencia: adicción a los problemas de los demás, cleptomanía: adicción a robar, mitomanía: adicción a mentir, etc.

Como se inicia el proceso de la adicción?

1. Toda adicción comienza con un acto voluntario, fumando, comiendo, apostando o yendo al gimnasio, probablemente porque estás cansado o estresado, o simplemente porque se te antojó hacer algo diferente. Hasta ahora, solamente has probado la actividad y te ha gustado, y simplemente regresas a casa y olvidarlo. Al día siguiente, continuarás con tus actividades diarias y será todo.

2. Pronto, decides repetir la experiencia, tal vez pasó algo estresante, quizás simplemente estás de ánimos de repetir otra vez la actividad (porque te gustó la experiencia). En esta etapa tu cerebro comienza a segregar hormonas de felicidad (endorfinas y algunas otras) a medida que realizas la actividad que te gusta (en adelante le diremos “actividad detonadora”). Así, inconcientemente, tu cuerpo empieza a relacionar ambas (la actividad detonadora y la sensación de alegría o tranquilidad que sientes después de llevarla a cabo) como una relación de causa – efecto; y, aunque aún estás realizando actos voluntarios, estás comenzando a condicionar tu mente y cuerpo hacia una adicción.

3. Ya que te gustó la experiencia y te hizo sentir bien, esta actividad ahora dispara un proceso bio-sicológico en tu cuerpo iniciando un hábito.

4. El siguiente paso es simple, a medida que llevas a cabo la actividad detonadora con mayor frecuencia, tu cuerpo se acostumbra a destilar las hormonas de felicidad mencionadas anteriormente, y especialmente si realizas la actividad detonadora con una frecuencia constante y a horas similares.

5. A pesar de que te gusta la actividad detonadora, pronto notarás que no estás tan feliz ahora como antes estabas con ella, esta reacción se llama tolerancia y aparece porque conscientemente prevés la sensación de felicidad que vas a sentir y tu cuerpo reacciona demorándola. Gradualmente, ejerces la actividad detonadora con mayor frecuencia e intensidad; a este nivel el hábito ha cambiado a vicio.

6. La adicción, como la conocemos, madura cuando sientes que la necesidad de sensación de satisfacción o felicidad riñe con tu capacidad de decidir si deseas llevar a cabo la actividad o no; cuando pierdes la capacidad de controlar la actividad, entonces ya tienes una adicción.

Algunos síntomas característicos de las adicciones son:

• Daño o deterioro progresivo de la calidad de la persona, debido a las consecuencias negativas de la práctica de la conducta adictiva.
• Pérdida de control caracterizada por la práctica compulsiva de la conducta adictiva.
• Negación o auto engaño que se presenta como una dificultad para percibir la relación entre la conducta adictiva y el deterioro personal.
• Uso a pesar del daño, lo cual se manifiesta como la práctica continuada de la conducta adictiva. Este daño es tanto para la persona como para los familiares.

Estudios demuestran que existen cambios neuroquímicos involucrados en las personas con desordenes adictivos y que además es posible que exista predisposición biogenética a desarrollar estas enfermedades.

Pueden desarrollarse adicciones tanto a sustancias psicotrópicas como a actividades y hasta relaciones. Algunos casos de adicciones que podemos mencionar son:

- Adicciones a las emociones: rabia, odio, culpa, celos, miedo, envidia.
- Adicción a pensamientos: pensamientos obsesivos, perfeccionismo, pensamiento rígido, preocupación, fantasías.
- Adicción a actividades: juegos, crimen, hobbies, ejercicio físico, trabajo, internet.
- Adicción a sustancias: alcohol, drogas, nicotina, cafeína, comida.
- Adicción a personas: relaciones, amor/sexo, codependencia, grupos, poder, violencia.

La mayoría de las iniciaciones a las adicciones se presentan cuando el individuo busca distracción o escape de una situación que lo mantiene insatisfecho. Para muchos, el hecho de probar una droga (incluyendo el cigarrillo), es un rito de iniciación que se lleva a cabo en intimidad del grupo de pertenencia. En otros casos comienzan con un juego. Desde el punto del arte, justifica la adicción a las drogas para el aumento de la creatividad; del lado de la religión, encontrar el secreto de lo sagrado, la idea de comunicación, encuentro con el mas allá. En cuanto a la actividad intelectual, el drogadicto justifica su adicción con la excusa de que la droga estimula la capacidad de percepción y la memoria.

Cómo superar una adicción

1. El primer paso es reconocer que tiene el problema. Aceptar el hecho de que es un adicto sin condenarse a usted mismo, trabaje sobre sus sentimientos de vergüenza o culpa.

2. Lea más sobre las adicciones y los adictos. Existen muchos libros que aclaran y orientan del tema.

3. Perdónese a usted mismo. Este es un paso fundamental para eliminar adicciones.

4. Viva en el momento presente y con personas que lo estiman y apoyan. Libérese de personas que lo critican constantemente

5. Si necesita ayuda profesional, consulte a un terapeuta. Únase a grupos de ayuda y participe en ellos activamente.

Fuente de la Imagen: http://www.medicinaysalud.org/tag/adiccion/

26 may 2010

COLOMBIA BIODIVERSA




Una definición sencilla puede ser como la riqueza de especies de un área determinada. Otra definición más completa es el total de información genética contenida en los genes de todos los seres vivientes.

Los científicos han descrito y clasificado cerca de 1,5 millones de especies de microorganismos, plantas y animales. En el mundo se estima que el total de especies puede estar oscilando entre 5 y 30 millones.

La diversidad de la mayoría de los grupos animales y vegetales aumenta a medida que nos aproximamos a las latitudes tropicales y, al interior de la franja intertropical, la diversidad aumenta en relación con la proximidad al Ecuador.

En todo el mundo, solo cerca de una docena de países poseen una megadiversidad, diez de estos se encuentran en América Latina. En conjunto, estas naciones tropicales albergan en sus selvas y regiones montañosas cerca del 70% de las especies de fauna y flora del planeta. Muchas de estas especies son endémicas, es decir que solo existen en determinados lugares geográficos.

Colombia está considerada, en términos biológicos, como uno de los países más ricos del planeta. Su alta concentración de especies y endenismo es superado sólo por Brasil, un país siete veces su tamaño. La variedad de ecosistemas en el territorio colombiano comprende desde desiertos, praderas y humedales hasta páramos, laderas andinas y selvas tropicales. Esta variedad incrementa aún más la riqueza biológica, la cual se estima en el 10% del total de las especies del planeta.

Colombia se cataloga como el primero en el mundo en especies de aves (1.754 especies), el segundo en angiospermas (45.000 de especies de plantas en total), el tercero en anfibios (407 especies). A nivel Neotropical, es el tercero en primates(40 especies), reptiles (383 especies) y mariposas (3.019 especies) y el cuarto en mamíferos (359 especies). De todas estas especies, se calcula que unas 6 mil están en vías de extinción.

Se estima que por la quema y destrucción del bosque tropical y por las diferentes vías de presión sobre los recursos naturales, tales como la caza, la pesca, los usos comerciales, la contaminación, entre otras, desaparecen 100 especies por año.

La capacidad de un ecosistema para retornar, al menos temporalmente a la estabilidad, luego de una perturbación natural del ambiente, depende de una compleja colaboración entre las partes que lo constituyen, desde microorganismos hasta los mayores depredadores y los más grandes herbívoros. La eliminación de algunos componentes no afectará inmediatamente el sistema, siempre y cuando no se elimine una de las especies fundamentales. Es posible eliminar un buen número de especies de un ecosistema sin que se observe un cambio considerable en su operación por algún tiempo. En este proceso, sin embargo, la capacidad para resistir presiones intrínsecas o extrínsecas disminuirá gradualmente. Cuando en algún momento el ecosistema esté sujeto a mayores cambios, se derrumbará y cambiará de estado.

Los sistemas ecológicos ricos en biodiversidad han sido utilizados tradicionalmente de múltiples maneras, en cultivos, cacería y recolección. El manejo sustentable de estos sistemas puede mantener e incluso aumentar el ingreso de las comunidades involucradas; pero la razón fundamental de la pérdida de la biodiversidad es la extracción de los recursos en los países en desarrollo para venderlos al mundo industrializado. Por ejemplo, la tala de bosques para madera y pulpa de papel rara vez es seguida de siembra de árboles nativos, sin considerar la pérdida de otros organismos que viven asociados a estos bosques. Solo en contados casos se realizan monocultivos de especies exóticas de alto rendimiento maderable y poca o nula importancia ecológica.

Uno de los valores más significativos de la biodiversidad está en el papel que desempeña en el sostenimiento de algunos de los servicios ecológicos básicos de los cuales depende la humanidad, como la conservación de la composición química de la atmósfera, el mejoramiento del clima, la permanencia de los ciclos biogeoquímicos e hidrológicos, que incluye el control de inundaciones y el abastecimiento de agua, el reciclaje de nutrientes y la asimilación de desechos, la generación de suelos y la polinización de cultivos.

Todos los ecosistemas dependen de un mínimo de diversidad de especies con el fin de cumplir con los procesos de interacción con el medio para el normal sostenimiento de sus especies. Es por esto que la conservación y utilización racional de la biodiversidad es una preocupación a nivel mundial, en este sentido se han emitido acuerdos y normas en busca del conocimiento de las especies existentes, para un desarrollo sostenible y la preservación de los ecosistemas que mantienen esta gran diversidad.

Colombia cuenta en la actualidad con cerca de 11 millones de hectáreas de áreas de reserva entre Parques Nacionales, Santuario de Fauna y Flora, Área Natural Única y Reservas Nacionales. El gobierno ha formulado el replanteamiento del manejo de las áreas de reserva y por ende la protección de la biodiversidad con básicamente tres frentes: La consagración de 43 principios de protección ambiental en Constitución Nacional, con la aprobación del Plan de Política Ambiental Nacional, el Ministerio del Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial y el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos “Alexander von Humboldt”.

La conservación de la biodiversidad significa entonces mantener las opciones para los avances tecnológicos del futuro, preservación y manejo sostenible de los ecosistemas, investigación y capacitación en los recursos para el conocimiento de nuestras especies y la concientización de la importancia de nuestra riqueza biológica a partir de la educación escolar.

2 nov 2009

El reclamo terrenal



El siguiente texto está basado en una traducción de un video preparado por un grupo de mejoramiento ambiental británico llamado ARK. El video muestra el cambio de la faz del planeta a través de un monólogo animado que habla el planeta tierra dirigiéndose al hombre, como un reclamo de madre a hijo:

"Me urge hablar del tema porque ya no tengo mucho tiempo...necesitamos hablar, después de todo soy tu madre. Escucha....., escucha con atención, tu comportamiento es lo que me preocupa!!!! últimamente todo está muy mal, no olvides que te conozco, te conozco desde antes de que pudieras caminar. Como recordarás, en esa época me considerabas una belleza, cubierta de bosques y llena de vida, éramos una gran familia feliz: yo, los animales y tu....y después....te civilizaste!!!! No lo tomes a mal, no estoy en contra de la civilización, de hecho en un principio estaba orgullosa de ti, siempre tenías nuevas ideas y siempre fuiste el más inteligente, el problema fue que entre más pensabas en ti, menos pensabas en mi, y gradualmente, de alguna forma, te fuiste a la deriva.

Hasta hace un milenio decidiste cambiar las cosas de una forma y de otra, y por aquí y por allá, hasta que redecoraste todo por completo!!!! Dios mío, tú y tu egoísmo!!!! quitaste todo lo natural y pusiste ciudades!!!! con sus chimeneas, concreto y humo!!!..... hay! que horror!!! me enfermaste....y ahora?...Solo eso me faltaba!!! Un hoyo en la capa de ozono!!! Sabias que la capa de ozono la diseñe hace 200 millones de años para protegerte de los rayos ultravioleta del sol?...no se para que me moleste tanto!!!

Y hablando de higiene querido, has crecido últimamente a mas de 6000 millones de personas, y donde piensas poner todas las basuras y los desperdicios???? Ah, ya se....que civilizado…, no crees que ya estas grandecito para estar ensuciando los océanos....Pero también has contaminado mi subsuelo!!!! qué asco!!! con pesticidas, nitratos y solventes!!! si, si, si, muchísimas gracias! sabias cuanto tiempo tarda tu madre limpiar todo esto?.....SIGLOS!!! literalmente SIGLOS... y todavía no entiendes verdad?

Olvídate de cosas insignificantes, necesitas tanto la educación como el suelo, el suelo que siembras. El suelo es muy importante!!! sabias que de esos bosques de los que hablaba ya desapareció la mitad, posiblemente para siempre.....para siempre......
Cada año sin fallar conviertes un área del tamaño de Irlanda en desierto porque talas los árboles que protegen a la tierra de las lluvias y controlan mi temperatura interna. Mira, los bosques hacen que llueva, que los ríos fluyan y hacen tu oxígeno, la mitad de los animales viven allí, la otra ya está muerta... además ese comportamiento ha hecho que sufra de fiebre crónica…. Si fiebre, mi temperatura sube y sube cada año… el efecto invernadero que tú has acelerado me está cambiando mi metabolismo, y sabes para qué sirve la fiebre?? Para controlar los gérmenes que nos hacen daño, así que te has convertido en un germen para mí…. no quiero hacerte daño pero tú me haces reaccionar y cambiar….

Te acuerdas de los animales, eran grandes en otras épocas, pero tan pronto como algo que crezca en los bosque tu los talas para papel y madera.....Me estas matando!!! en verdad que lo estas logrando!!!...y regresando a los animales, se que te agradan, después de todo te los comes con frecuencia. De hecho, tus ansias por la carne, han hecho que las compañías alimenticias convierten grandes áreas de bosques en pastizales para ganado; dime si eso no es robar!!!! te están robando tu oxígeno tontito, la verdad es que te has estado ensuciando en tus pantalones a escala global...no es cierto???

Pero no tiene que ser así, sabes? Todo eso se puede solucionar si tú y yo trabajamos con responsabilidad. Pero me refiero a ti porque en esta ocasión es donde está la respuesta, no sólo los científicos, ni los políticos...sino tú.
Escucha querido, ya estas adulto, pero todavía te comportas como niño mal educado, no esperes a que tu mamá limpie todo lo que ensucias......ya no tengo tiempo, en serio.... no tengo tiempo."

Fuente de la imagen: www.padreshispanos.com/2008/03/el-da-de-la-tie.html

10 oct 2009

Que nuestro alimento sea nuestra medicina.


Una buena nutrición no sólo depende de la cantidad de alimentos que se consumen sino también de la calidad: Muchas personas han comprobado que determinadas combinaciones ayudan a adelgazar y mantener el peso ideal.

Quizás usted ha escuchado que la gordura, los problemas del intestino y las deficiencias nutricionales se derivan de una mala alimentación. Esto es cierto, pero es preciso entender que una mala alimentación no es otra cosa que la mala combinación de los alimentos en las comidas.

Las enzimas que descomponen los alimentos a lo largo de su trayectoria por el tracto digestivo tienen diferentes blancos de ataque, así algunas se ocupan de los carbohidratos, de los almidones o de las proteínas. Muchas veces, una empieza el trabajo que otra termina después, pero una mezcla inadecuada de alimentos dificulta de manera determinante la acción de las enzimas, lo que provoca las deficiencias nutricionales, el aumento de peso y los desórdenes intestinales.

El cuerpo humano tiene distribuidos sus horarios para almacenar, incorporar alimentos y eliminar desechos. Es por esto que es muy importante considerar la cronobiología y basar las dietas en el ritmo biológico del organismo para consumir determinados alimentos según la hora del día y favorecer su asimilación.

Desde las 4:00 a.m. hasta las 12:00 m., se eliminan toxinas; conviene consumir sólo frutas, cuyas enzimas actúan como detergentes naturales y favorecen la desintoxicación. En el lapso entre las 12:00 m. y las 8:00 p.m., es el mejor horario para ingerir los alimentos, las enzimas de las verduras crudas ayudan a la digestión de los demás nutrientes, por eso conviene tomar siempre una ensalada de aperitivo. De las 8:00 p.m. a las 4:00 a.m., se asimilan los alimentos y no es conveniente comer.

Los alimentos se pueden clasificar de acuerdo con sus componentes mayoritarios y así se puede definir la mejor forma de combinarlos.

Las verduras, las proteínas y los almidones tienen características especiales que hay que considerar en el momento de consumirlos. Se pueden identificar así: Las verduras, son las que se cultivan en tierra; distinto a las nueces, que son las frutas secas como avellanas y almendras.

Las proteínas son los más complejos, los que requieren una mayor cantidad de tiempo y energía para ser digeridas y metabolizadas por el organismo. En una dieta naturista sólo se pueden incluir los lácteos, huevos y soya. Sin embargo, quienes no quieren o no pueden evitar las carnes, deben considerar en este grupo todas las carnes, sean rojas o blancas.

Los almidones incluyen los cereales y sus derivados (pan, pastas, galletas) las hortalizas de raíz (zanahoria, remolacha, papa, yuca) y, también las legumbres (arvejas, lentejas, garbanzos). Frutas dulces, como banano o uvas que son consideradas azúcares del mismo modo en que lo son la miel y el azúcar propiamente dicho. No obstante, el azúcar de las frutas es el menos complejo de todos, y es el que toma menos tiempo y energía en su asimilación y aprovechamiento orgánico.

Dentro de la clasificación de frutas semiácidas, se encuentran las peras, manzanas, ciruelas, duraznos y cerezas. Otras, las frutas ácidas, son: los cítricos, el tomate de árbol, la manzana ácida, el melón y la sandía.

Las grasas, vegetales o animales, comprenden el aceite, manteca, crema de leche, quesos grasos, entre otros.

El proceso digestivo que transforma las proteínas, carbohidratos y frutas es totalmente diferente dentro de nuestro cuerpo. Todos estos alimentos requieren diferentes tiempos para ser digeridos correctamente, por lo que no pueden mezclarse indiscriminadamente sino que hay leyes que se deben respetar.

Mezclas permitidas y prohibidas.

En la dieta naturista, se deben combinar las sustancias químicas correctas para evitar un desequilibrio: los alimentos y las enzimas digestivas apropiadas permiten bajar de peso de manera paulatina, constante, sin grandes esfuerzos y con sensación de bienestar. Así mismo, con esta dieta suelen regularse problemas como el estreñimiento, fermentación intestinal y dispepsias.

Tenga en cuenta las siguientes recomendaciones para lograr los mejores efectos de una combinación adecuada de los alimentos:

1.- Los ácidos y los almidones deben consumirse en comidas separadas, porque los ácidos destruyen la ptialina, enzima de la saliva que inicia la digestión del almidón.

2.- Las proteínas y los almidones deben tomarse en comidas separadas, porque las primeras necesitan mucha acidez para ser digeridas.

3.- Para hacer más eficiente la acción de los jugos gástricos no debe consumir más de una proteína por comida. Evite preparaciones como la tradicional “changua” que consiste en una mezcla de leche con huevo.

4.- Los ácidos y las proteínas se deben ingerir en comidas separadas porque las frutas ácidas detienen la acción del jugo gástrico.

5.- Las grasas y las proteínas deben tomarse en comidas separadas, porque las grasas reducen la secreción de pepsina, necesaria para las proteínas. Una manera de contrarrestar esta reducción consiste en agregar abundantes vegetales crudos a las comidas.

6.- Los azúcares y las proteínas deben ingerirse en comidas separadas porque los dulces se fermentan rápido en el estómago al quedar detenidos por las proteínas que son de digestión lenta (requieren cuatro horas). Si la proteína se consume al tiempo con un azúcar, la proteína se pudre y el azúcar se fermenta dando como resultado la acumulación molesta de gases en el tubo digestivo, afección conocida como flatulencia, que puede convertirse en una enfermedad crónica.

7.- Los almidones y los azúcares también deben consumirse en comidas separadas, porque si el almidón está envuelto en azúcar las glándulas salivares segregan menos ptialina. Por esta razón, la pastelería queda fuera de consumo.

8.- Tenga cuidado con los lácteos. La leche y sus derivados forman mucho moco intestinal que dificultan su digestión. Los lácteos deben ingerirse solos. Si decide consumirlos, incorpore a la dieta una buena cantidad de ensalada verde. Y, en general, prefiera la leche descremada, que es inofensiva para el organismo.

9.- Los melones y las patillas (sandías) se toman sólo con frutas ácidas. Las frutas dulces se consumen después de haber ingerido las ácidas.

10.- Nunca ingiera las frutas con otros alimentos. Las frutas se comen solas, sólo así, tienen el efecto de lavar y limpiar todo el sistema digestivo, haciendo más fácil la absorción de los alimentos nutritivos. No las mezcle con hortalizas, legumbres, panes u otros alimentos.

11.- El mejor momento para ingerir las frutas es a la hora del desayuno. Consúmalas preferiblemente en forma de jugos o crudas.

12.- Las verduras combinan bien con casi todo, pero no se deben consumir simultáneamente con frutas secas o leche.

13.- Nunca coma espinaca cocinada. La espinaca contiene ácido oxálico, cuya propiedad es estimular la acción del sistema digestivo. Cuando se cocina la espinaca, el ácido oxálico forma cristales que luego son responsables de la formación de los cálculos renales. Además, cocinada, la espinaca pierde sus propiedades digestivas o peristálticas.

14.- Jamás cocine los tomates, de lo contrario habrá predisposición para la formación de úlceras. Si no tiene más opción, debe igualmente comer una buena cantidad de legumbres frescas, crudas, en forma de ensalada, para atenuar los efectos dañinos del ácido del tomate cocido.

15.- Las proteínas deben acompañarse con verduras frescas o al vapor, y en menor medida con frutas secas dulces.

16.- Cualquier plato a base de carbohidratos, proteínas o grasas, debe complementarse con una ensalada de verduras frescas y crudas. Es decir, si usted ingiere un plato de arroz con frijoles, debe acompañar este plato con una ensalada de verduras crudas (brócoli, lechuga, berros, pepinos, apio) o con verduras al vapor.

17.- Procure no tomar líquidos entre comidas. Cuando siente hambre, el estómago segrega los jugos gástricos que se preparan a recibir los alimentos. Si bebe agua, o cualquier otro líquido, estos jugos se diluyen considerablemente, atenuando su acción sobre los alimentos que va a incorporar a su organismo. De esta manera estará forzando a su sistema digestivo a segregar más jugos para hacer la digestión lo cual requiere la utilización de más energía acumulada y es evidente que mientras más energía utilice de manera innecesaria, más se debilitará su organismo.

Tenga presente que al combinar inadecuadamente los alimentos, también está propiciando un aumento de peso, porque tendrá que concentrar su energía en desdoblar y metabolizar los alimentos que ha incorporado a su sistema digestivo, y por tanto, la cantidad de energía que queda en el organismo para reducir los alimentos es mínima, de esta forma, se vuelve más difícil la eliminación de los excesos...resultado: se formarán depósitos de grasa.

Los últimos desarrollos en materia de la nutrición han definido "las diez reglas de la nutrición":

1.- Ingiera en lo posible alimentos naturales, enteros, sin refinar y no adulterados.

2.- Coma algunos alimentos crudos; si requieren de cocción, cocínelos lo menos posible. Las verduras, por ejemplo, NO SE DEBEN HERVIR. Basta con lavarlas muy bien, tajarlas y sumergirlas durante 5 ó 10 minutos en un recipiente con agua recién hervida, así conservarán las enzimas y nutrientes.

3.- Consuma alimentos con el menor contenido químico posible. Evite los enlatados y los productos de salsamentaria.

4.- Elija una dieta balanceada, que contenga carbohidratos, proteínas y vitaminas. Las proteínas provenientes de granos, vegetales, huevos y leche, son tan valiosas como las de la carne, cuando son combinadas correctamente.

5.- No tome "megadosis" de vitaminas o minerales, a menos que sean indicadas médicamente.

6.- Beba abundante agua, de 6 a 8 vasos diarios.

7.- Coma la menor cantidad de grasas posible. Prefiera las grasas poliinsaturadas, de aceite vegetal 100%.

8.- Permanezca relajado durante y después de las comidas.

9.- No sea demasiado rígido, cualquiera que sea su dieta de vez en cuando permítase un gusto.

10.- No coma en exceso. Consuma las porciones adecuadas para no sentirse demasiado lleno o con pesadez.

Con estas diez reglas básicas, fáciles de cumplir y mucha paciencia, seguro que empezará a sentirse mejor y evitará muchísimas enfermedades.

Imagen tomada de: www.alimentacion-sana.com.ar

12 sept 2009

LA RESPIRACIÓN EL SECRETO DE LA VIDA.


Al nacer damos nuestra primera bocanada de aire, vivimos y no nos morimos de asfixia, y eso nos hace pensar muchas veces que el tema de la respiración está resuelto; pero la diferencia entre respirar bien o mal no supone una diferencia entre la vida y la muerte, sino entre la salud o la falta de ella. La vida comienza con el primer respiro del recién nacido y acaba con la exhalación del último suspiro. Si comparamos el oxígeno con otros elementos indispensables para la vida, observamos que una persona podría mantenerse con vida sin beber agua o cualquier otro líquido casi una semana, o en el mejor de los casos; se pueden pasar varias semanas sin comer alimento sólido y, de acuerdo con los experimentos más osados, hasta dos meses sin dormir. Pero sin oxígeno, no podríamos sobrevivir ni siquiera 10 minutos. Es más, las células de nuestro cerebro apenas resistirían tres minutos sin ser fatalmente dañadas por la carencia del preciado gas.

No hay mucha gente consciente de la importancia del oxígeno y del dióxido de carbono en nuestras vidas. Se sabe que es importante respirar bien en el deporte, en las artes marciales, en el yoga, pero la importancia de respirar bien va más allá y lo engloba todo, cada acto de nuestras vidas.

Nuestras vidas de han convertido en una carrera permanente y como consecuencia, nuestro cuerpo de ha acostumbrado a mantener un extraordinario nivel de estimulación y aceleración. Y mucho antes de que lleguen los infartos o la hipertensión, lo primero que sucede en nuestro organismo ante una situación de estrés es un cambio en la respiración. La consecuencia lógica de una vida sometida al estrés permanente es un cambio permanente en la respiración, adoptando un hábito que nada tiene que ver con lo que sería la respiración natural.

Porque es importante respirar?

Al respirar, nuestro cuerpo absorbe el oxígeno que necesita para vivir y se libera del dióxido de carbono que ya no cumple función alguna. Al inhalar aire, la sangre absorbe el oxígeno y recorre todo el organismo para abastecer a las células que lo necesitan para que puedan producir energía gracias a la combustión del oxígeno. El dióxido de carbono es el producto sobrante de este proceso.

Si no respiramos bien, nuestros pulmones no reciben suficiente oxígeno y por consiguiente, nuestra sangre no obtiene la cantidad suficiente para ofrecer a las células el aporte energético que necesitan. Esta falta de oxigenación es por tanto responsable de muchas de nuestras enfermedades físicas y psíquicas, como problemas del corazón, hipertensión, y por supuesto, estados de ansiedad, depresiones....etc.

Tipos de respiración.

Aunque cuando hablamos de la respiración casi siempre nos referimos al acto de inspirar y espirar, al intercambio de oxígeno y dióxido de carbono con el exterior, lo cierto es que existen dos tipos de respiración: la respiración externa o pulmonar, que determina el intercambio entre el aire y la sangre, y la interna o celular, que consiste en el intercambio de gases entre la sangre y las células. Trataremos la respiración pulmonar, aquella que podemos incidir voluntariamente para lograr mejores resultados en nuestra salud.

Es importante tener en cuenta que el intercambio de aire en los pulmones nunca es completo: aproximadamente sólo dos tercios del aire absorbido en una inspiración llegan a los pulmones, a los que se añade un tercio del aire que ha quedado en las vías respiratorias tras la última espiración, de manera que en los pulmones se mezclan dos tercios de aire fresco y un tercio de aire residual. Por este motivo, quien respire de forma acelerada y superficial desperdicia el aire utilizado llevándolo de un lado para otro en las vías respiratorias.

Según los músculos que actúen de forma predominante en la respiración, debemos distinguir entre la respiración torácica, si son los músculos intercostales los que llevan el mando, y la diafragmática, si es el diafragma quien lleva la batuta principal. En cualquier caso, no debemos considerar estas dos formas respiratorias de manera aislada, ya que en la respiración natural los movimientos del tórax y abdomen se complementan para dar lugar a la denominada respiración completa o profunda.

Una correcta respiración puede curar enfermedades derivadas del estrés, la depresión o la fatiga y es la principal herramienta de la que disponemos para relajar nuestro cuerpo y nuestra mente, siendo capaz incluso controlar la sensación de dolor.

No existe una única forma correcta de respirar, mientras la tradición oriental se considera que el estado natural saludable consiste en respirar nueve veces por minuto, nuestra cultura occidental se contenta con plantearnos la oferta de dieciséis veces por minuto, como hábito óptimo y razonable para mantener una vida sana y proveer a nuestras células del aporte de oxígeno necesario para su funcionamiento.

DIME CÓMO RESPIRAS Y TE DIRÉ CÓMO ERES...

La respiración es el motor de la vida y, en lugar de sacarle el máximo partido, tendemos a bloquearla respirando mal. Corrigiendo nuestra actitud ante la vida podremos aprender a respirar mejor o lo que es lo mismo, a vivir mejor.

La respiración es la más accesible y fácilmente renovable fuente de energía con que cuenta el ser humano. No hay una regla fija para respirar bien, pero si existen patrones respiratorios que bloquean este acto vital. Descubre si tu respiración habitual está bloqueada y cómo corregirla.

Respiración invertida:

En la respiración natural, el diafragma desciende durante la inhalación, y esta presión hacia abajo provoca la expansión del vientre. Al espirar, el diafragma presiona los pulmones para ayudar a sacar el aire, dejando más espacio en el abdomen. En la respiración invertida, el organismo se ha habituado a hacer justamente lo contrario de este movimiento natural, con lo que no permitimos que el abdomen de relaje en ningún momento: metemos el vientre al inspirar y lo sacamos el espirar.

Este tipo de respiración puede venir provocando por la costumbre de llevar ropas muy ajustadas o cinturones muy apretados y podría convertirse en la causa de la aparición de tensión crónica en la parte superior del cuerpo o de algunos problemas digestivos.

Para romper estos hábitos, lo mejor es visualizar cómo desciende el músculo diafragmático en una respiración relajada, mejor acostados en el suelo, y observar cómo, de forma natural, el vientre se infla un poco.

Respiración torácica:

Este tipo de respiración es la que tiene lugar cuando, por ejemplo, alguien nos da un susto de repente. Damos un brinco, subimos el abdomen y respiramos sólo en la parte alta de nuestro tórax, en el área de las clavículas, lo que evita que el diafragma descienda durante la inspiración y deje espacios al aire. Al respirar con los pectorales en lugar de hacerlo con le diafragma, provocamos una tensión crónica en la parte más alta de la columna vertebral, los hombros y el cuello, una tensión que casi nunca puede ser liberada con masajes ni terapias similares y que se recupera en cuanto se retorna a los hábitos respiratorios. Resulta una forma muy poco eficiente de respirar, ya que lo no lleva el aire a la parte baja de los pulmones, con mayor densidad de capilares, donde se aprovecharía mucho más el intercambio de oxígeno.

Este tipo de personas que siempre van deprisa y parece que no tienen tiempo para todo lo que han de hacer y suelen padecer ansiedad permanente. Puede que este tipo de respiración venga originada en un principio por un deseo de meter el vientre y exhibir un cuerpo más delgado y esbelto y sin embargo, el efecto es contrario, porque al mantener en tensión los músculos abdominales se bloquea la circulación sanguínea en el abdomen, provocando problemas en la asimilación de alimentos y eliminación, con la consiguiente acumulación de grasas y residuos intestinales que producirán, además, problemas de gases.

Para superar esta tendencia respiratoria, debemos relajar la espalda y los hombros, dejándolos caer libremente, con ello descendemos el centro de gravedad hacia el abdomen, junto con le diafragma, dejando cabida al aire al inspirar. La clave está en observar el abultamiento del vientre sin complejos y preguntándonos si reconocemos y aceptamos el propio cuerpo o por el contrario le exigimos demasiado, pretendiendo ser lo que somos.

Hiperventilación:

Este hábito respiratorio está relacionado con el anterior. Cuando una persona utiliza la respiración clavicular no absorbe suficiente aire y debe volver a respirar en busca de más, multiplicando el número de respiraciones por minuto. Así se elimina una cantidad mucho mayor de dióxido de carbono, necesario para mantener el equilibrio ácido-alcalino en la sangre. Cuando se pierde demasiado dióxido de carbono, el metabolismo se convierte en más alcalino, produciendo alteraciones químicas en las células, lo que puede provocar dolor de cabeza, falta de concentración, excitación tensión muscular, manos y pies fríos, cansancio, sueño, sensación de falta de aire y energías, entre otras molestias.

Para superar este hábito, debemos concentrarnos en la respiración, alargándola cuando podamos, es preciso desacelerar el ritmo y preguntarse si las prisas son reales o imaginarias.

Respiración acelerada:

Este tipo de respiración evita la pausa entre la inhalación y la espiración y suele ser el patrón que adoptan personas excesivamente nerviosas o impacientes, que suelen acabar las frases de sus interlocutores cuando hablan o que se sienten a disgusto cuando surgen silencios en una conversación. Si habitualmente respiras de forma acelerada, pregúntate: ¿soy capaz de parar, realmente, en cualquier momento, en cualquier circunstancia?. La práctica de frenar en diferentes circunstancias, en medio de un enfado, es un excelente método de autocontrol mental y físico que puede proporcionar la solución a este bloqueo respiratorio.

Respiración congelada:

Esta respiración extremadamente superficial, que no provoca movimiento alguno al inspirar o espirar, corresponde a personas que poseen un cuerpo rígido y músculos contraídos. Sus actitudes autoexigentes y ambiciosas las hacen temerosas de no ser lo suficientemente buenas para lo que la vida espera de ellas. Para contrarrestar esta actitud y su manifestación en la respiración son recomendables las prácticas de respiración, poniendo nuestra atención a como respiramos y practicando ejercicios que armonizan el ritmo respiratorio como nadar, caminar, bailar, entre otros muchos más.

La necesidad de respirar bien afecta a todos los aspectos de nuestra vida. Cada uno de los actos humanos viene acompañados del acto de respirar, y una respiración bloqueada o incompleta genera actos bloqueados o incompletos y, lo que es peor, interfiere en nuestra salud. Es como un círculo vicioso: un estado de ánimo irregular provoca una respiración irregular que a su vez tiene consecuencias lamentables para nuestra salud física y mental. Rompamos el círculo vicioso, es tan simple como aprender a respirar.

Fuente: Revista Cuerpomente, Nº 66.

Imagen tomada de: www.guiafitness.com/la-respiracion.html

25 ago 2009

Alimentos Adictivos ?


Nada es lo que parece. Una simple tajada de pan no es solo agua, harina y levadura: Entre sus ingredientes también puede encontrarse colorantes, aromatizantes, gasificantes químicos.... ¿Estamos ante un fraude?

No se ha legislado el uso de ciertas sustancias químicas en la elaboración de los alimentos para mejorar su aspecto o prolongar su conservación, y se permite su inclusión siempre y cuando estas aparezcan detalladas en la etiqueta.

Algunos productos como el pan, por ejemplo, salvo que se compre empacado en un supermercado, no es habitual que este etiquetado, o en algunos casos que a pesar de estar etiquetados, no aparecen los componentes o colocan los códigos numéricos de algunos de ellos (mas común en los colorantes) sin que el comprador sepa que esta consumiendo en realidad.

Para salir de dudas y aclarar en cierta medida tanta confusión, a continuación se presentan las sustancias más comunes y ver qué tienen de ventajoso y qué de perjudicial.

Aditivos:

Son sustancias que ni son alimentos en sí mismas, ni poseen valor nutritivo, pero que se agregan a las bebidas y alimentos para modificar sus características, corregir su aspecto o prolongar su conservación. En teoría esta muy bien, sin embargo, se desconocen los efectos a largo plazo de muchos de estos productos.

Los aditivos alimentarios pueden tener un origen químico o natural; en términos generales los de origen natural son más inocuos que los obtenidos por síntesis química. Pero en la etiquetas no se especifica ni la categoría, ni la sigla, ni mucho menos el nombre científico, por ejemplo: "Colorantes: E 140 (clorofila)".

Colorantes:

Desde el punto de vista alimentario, los colorantes sirven para mejorar el aspecto pero son completamente inútiles y muchos incluso perjudiciales:

No perjudiciales:

• Curcumina: Amarillo de origen natural que forma parte del curry. Se encuentra en la mantequilla, queso, mostazas, leches y algunos productos de pastelería.
• Rojo de remolacha: También llamado Batanina, es un colorante rojo natural a base de extractos vegetales. Se emplea sobre todo en pastelería.
• Caroteniodes: Anaranjados, de origen vegetal. El cuerpo humano los puede metabolizarlos en vitamina A.
• Clorofila: Verde que se obtiene de extractos de plantas, aunque también se puede sintetizar mediante procesos químicos. Se encuentra en mostazas y caramelos.
• Lactoflavina: Amarillo de origen natural que se encuentra en el huevo, la leche y el hígado. Es la vitamina B2 que también se puede obtener a partir de síntesis química. Se utiliza para postres instantáneos y pastelería.
• Indogotina: Azulado artificial que se encuentra en sopas, tés, galletas y productos de pastelería.

Tóxicos y peligrosos:

• Cochinilla: Rojo carmín que se obtiene de este insecto o por medios químicos. Es peligroso sobre todo para los niños ya que se ha observado retraso en el crecimiento. Se encuentra en las bebidas y jugos.
• Crisoína: Amarillo artificial: esta prohibido en los países industrializados desde 1978. Es muy peligroso, sobre todo para niños. Se encuentra en productos de pastelería y helados.
• Amarillo de quinoleína: Si no es tóxico al menos sí es sospechoso. Muy utilizado en productos de pastelería y helados.
• Amarillo ocaso: fuerte alérgeno.
• Amaranto: Colorante prohibido en U.S.A. y Rusia porque provoca alergias y presenta potencialidades cancerígena. Se encuentra en productos de pastelería y confitería.
• Caramelo: Contiene amoniaco. De toxicidad dudosa.

Conservantes:

Retardan o evitan el desarrollo de mohos y bacterias en los alimentos. Gracias a ellos se han disminuido el riesgo de intoxicaciones alimentarias.

No perjudiciales:

• Ácido sórbico: Conservante natural perfectamente sintetizable por el organismo humano. Se emplea para los productos de leche fermentada.
• Ácido acético: Acidificante de origen natural. Se emplea en la elaboración en vinagres, especias, encurtidos y panes.
• Acetato potásico: muy similar al ácido acético y se usa para los mismos productos.
• Ácido láctico: Es un acidulante natural. Se emplea más que todo en bebidas y yogures.
• Ácido popinoico: Se utiliza en la elaboración del pan industrial.
• Dióxido de carbono: Presente en todas las bebidas gaseosas pero no presenta toxicidad alguna.

No recomendables:

• Ácido benzoico y otros compuestos en los que aparezca la raíz "benz": Pueden presentar problemas toxicológicos y alérgicos ya que se trata de sustancias ajenas al organismo humano. Se encuentran en las conservas de marisco, principalmente en el caviar.
• Dióxido de azufre y otros compuestos de azufre y calcio: Estos compuestos pueden provocar irritaciones en el tubo digestivo y además inactivan la Vitamina B1. Se utilizan sobre todo en cervezas, vinos y jugos de frutas.
• Ácido bórico: Es un conservante antiséptico que según la OMS no se puede utilizar como aditivo alimenticio, ya que los iones bóricos se oponen a la síntesis de la glutamina en el cerebro. Se encuentran en las conservas de pescado y el caviar. Está prohibido en la Unión Europea.
• Nitratos y Nitritos: Se los acusa de destruir glóbulos rojos y ser potenciadores del cáncer. Se encuentran en los embutidos.

Antioxidantes:

Protegen las grasas de su contacto con el oxígeno del aire, evitando que los alimentos se oscurezcan y enrancien. En realidad son una clase de conservantes.

Se pueden consumir:

• Ácido ascórbico, vitamina C y sus derivados: antioxidantes de origen químico. Suelen utilizarse en conservas, salsas, gelatinas y bebidas.
• Tocoferoles de síntesis. Sustancias sintéticas que se utilizan más que todo en productos dietéticos.
• Lecitinas naturales: Se extraen de la clara del huevo o de la soja y se emplean como emulsionantes. Aparecen en los chocolates, leches en polvo y margarinas.
• Ácido cítrico: De origen químico. Se utiliza en gaseosas, vinos, frescos en polvo y quesos.

No recomendables:

• BHA: De origen químico. Puede provocar fácilmente hipersensibilidades y alergias. Se encuentra en productos grasos y purés.
• BHT: De origen químico. Según la OMS produce retrasos en el crecimiento y aumenta el colesterol. Se utiliza en grasas, purés de papa y aceites.

Otros aditivos:

Aparecen bajo el nombre de emulsionantes, gelificantes o espesantes. Sirven para mantener unidos los distintos componentes de un alimento cuando tienden a separarse con el paso del tiempo. Solo una minoría son tóxicos, conviene evitar los difosfatos sódicos y potásicos, pueden provocar trastornos en los niños y en el funcionamiento de las enzimas.

Existen otros aditivos como los acidulantes, los edulcorantes y los potenciadores de sabor que se emplean para variar o reforzar el gusto de los alimentos. Entre ellos se encuentra el glutamato sódico, del que la OMS autoriza una mínima cantidad, ya que resulta peligroso en los niños sobre todo en las etapas de crecimiento.

Toxicidad:

A pesar de lo que se habla y se escribe, no todos los alimentos que contienen aditivos son perjudiciales. Hay que tener en cuenta dos factores: la toxicidad de la sustancia y la dosis. Los expertos dicen: "no hay ningún aditivo que sea totalmente inocuo, debemos pues considerar su empleo como un ligero riesgo calculado que hay que reducir lo más posible mientras se pueda, y hay que sopesar las desventajas que presenta."

En cualquier caso, cuanto más natural sea el producto, menor el riesgo para la salud.

Fuente: Revista Ser Humano, Vol. 3 Nº 4.

Imagen tomada de: www.pasqualinonet.com.ar/los_aditivos.htm