24 jul 2013

BOTANICA Y ALQUIMIA


Este texto está basado en el ensayo “Plantas Mágicas” escrito por J. Ramón Gómez F. autor del libro “Las Plantas en la brujería Medieval” y del articulo “Libros venenosos de ayer y hoy” escrito por Ma. José Barrios Castro.

Desde la antigüedad se han utilizado infinidad de vegetales para la cura de muchas enfermedades y dolencias que ha sufrido la humanidad desde sus inicios. De hecho, actualmente muchas de nuestras abuelas aun conocen el secreto de la fitoterapia o herbolaria para el tratamiento de muchas enfermedades. Las agüitas aromáticas, infusiones, empastes y demás aplicaciones con vegetales hacen parte de todo este conocimiento.

Pero el uso de los vegetales han sido utilizados con otros fines, más oscuros, misteriosos, reservados y muy ligados a los actos de brujería, de la adivinación chamánica e incluso a la licantropía. Todos estos personajes tuvieron su apogeo en la Europa de la Edad Media, pero con la  inquisición fue combatida hasta el exterminio, se tienen reportes que aun en 1782 se quemaban brujas en plaza pública. A pesar de ese escabroso pasado, hoy en día se sigue practicando.

Actualmente se sabe de ciertas sustancias tóxicas presentes en muchas de los vegetales utilizados en aquella época a bajas concentraciones pueden causar efectos de alucinación y pérdida de conciencia, producidos principalmente por sus principios activos a base de alcaloides. Las plantas citadas en los textos de hechicería son las pertenecientes principalmente a la familia de las solanáceas, con plantas conocidas como estramonio (Datura stramonium), belladona (Atropa belladona), mandrágora (Mandragora autumnalis), tabaco (Nicotiana tabacum) y beleño (Hyoscyamus niger).

A lo largo de esta nueva entrega, se revisará y profundizará la etnobotánica de la edad media y la botánica oculta de Paracelso (1493 – 1541), médico y alquimista suizo, considerado como el padre de la toxicología, los principios tóxicos de ciertos vegetales y animales venenosos que fueron los principales culpables de que miles de personas murieran en la hoguera acusados de brujería.

En términos generales, se sabe que estas plantas especiales crecen con más abundancia en suelos nitrogenados, en los que abundan los nitratos y sales amoniacales, donde doblan la cantidad de alcaloides; es por esto que la costumbre de búsqueda fuera en cementerios donde se encontraban en abundancia y ofrecían la mayor proporción de principios activos tóxicos debido a la riqueza nitrogenada del suelo, hecho que las hacia aun más misteriosas y macabras.

La generación de estos fitoalcaloides también está influenciada por la temperatura, al descender también desciende su síntesis, algo bien conocido por las hechiceras que elegían finales de la primavera y el verano para recolectar los ingredientes de sus brebajes.  Las brujas y hechiceras salían al ocaso a recolectar los componentes de sus caldos por dos motivos: el primero, para no ser vistas por sus propios vecinos recogiendo plantas venenosas pues serian culpables de practicar brujería y las condenarían a la hoguera; y el segundo, era más sabio, pues sabían que estas plantas acumulan la mayor cantidad de los principios activos mientras luce el sol, aumentando a lo largo del día y alcanzando su máximo durante la tarde, momento ideal para la recolección.

De las pócimas se puede decir que no eran más que caldos en los que cocían diversas plantas con el fin de extraer, a manera de infusión, las sustancias psicoactivas que eran capaces de provocar largos períodos de alucinaciones. En muchas ocasiones, se agregaban algunos ingredientes que preparaban psicológicamente a los asistentes al ritual, acompañado con dosis de fantasía y misterio.

Para profundizar un poco en lo que eran esos bebedizos, tomemos una formula conocida y tratemos de desglosar sus componentes para evidenciar que tipo de efecto podría generar. Para esto, escojamos la pócima presentada por las brujas de Shakespeare al principio del cuarto acto de Macbeth, en el que se presentan numerosos ingredientes, algunos de ellos fantasiosos y otros que evidencian existencia en la herbolaria de la época.

Macbeth, cuarto Acto:
PRIMERA ESCENA
Una caverna.
En medio, un caldero hirviente
Truenos
Entran las tres brujas.
BRUJA PRIMERA
Tres veces maulló el gato atigrado.
BRUJA SEGUNDA
Tres y una más gimió el erizo.
BRUJA TERCERA
Llegó el momento, nos anuncia la arpía.
BRUJA PRIMERA
Bailemos en torno al caldero y alimentémoslo con entrañas envenenadas. Tú, sapo, que durante treinta y un días y otras tantas noches has sudado veneno bajo fría piedra, serás el primero que cuezas en el caldero encantado.
BRUJA SEGUNDA
Hiervan y cósanse en la cazuela, rueda de víbora, ojo de lagartija, pie de rana, piel de murciélago, lengua de perro, estiércol de sierpe, aguijón de culebra, pierna de lagarto y ala de mochuelo; cósanse y hiervan como si fuesen filtro infernal, para darnos un poderoso hechizo.
LAS TRES
Redoblemos el trabajo y el afán, y arderá el fuego y hervirá el caldero.
BRUJA TERCERA
Hiérvanse, escama de dragón, diente de lobo, betún de brujas, vejiga de tiburón, raíz de cicuta de noche arrancada, hígado de judío blasfemo, hiel de cabra, hojas de abeto plateadas a la luz de la luna que se oculta, nariz de turco, labio de tártaro, dedo de criatura estrangulada al nacer y arrojada al foso por una mujerzuela; todo esto, mezclado con entrañas de tigre, son los ingredientes de nuestra cazuela.
LAS TRES
Redoblemos el trabajo y el afán, y arderá el fuego y hervirá el caldero.
BRUJA SEGUNDA
Enfriémoslo con sangre de mono, y estará el hechizo completo y dispuesto.
Acá aparecen varias plantas disfrazadas con nombres de animales en la receta: Lengua de perro (Cynoglossum officinale) de la familia de las boragináceas, que presentan como agente activo el alcaloide Cinoglosina, principal causante de efectos narcóticos y paralizantes semejante a los del curare. Rueda de víbora, helecho de la familia botánica de las Ophioglossaceae, llamado también lengua de serpiente (Ophioglossum vulgatum), con agentes activos como sapininas, taninos y flavonoides, de sabor astringente y utilizadas en empastes como cicatrizantes.  Diente de lobo, es sin duda el acónito (Aconitum napellus), perteneciente a la familia Ranunculáceas del que sabemos que todas sus partes contienen como ingrediente activo el alcaloide Aconitina, uno de los venenos más tóxicos del reino vegetal, 1 mg de Aconitina es letal para un adulto de 80 kg de peso. Las otras plantas evidentes son: Raíz de cicuta, (Conium maculatum) de la familia de las apiáceas, toda la planta contiene alcaloides, entre los que se destacan glucósidos flavónicos y cumarínicos, además de la coniceina y la coniína (también llamada conina, conicina o cicutina) una neurotoxina que inhibe el funcionamiento del sistema nervioso central produciendo el llamado "cicutismo". El efecto de esta toxina es semejante al curare; y el abeto plateado (Abies alba), especie arbórea de la familia de las pináceas, las yemas son ricas en resina y sus esencias principales son el limoneno y el alfa pineno. Las hojas presentan una notable cantidad de aceites esenciales, además de glucósidos y piceína. La resina además de ser rica en trementina, tiene cierta cantidad de ácido abietínico. Se utiliza como antiséptico, pero también por sus componentes puede generar reacciones alérgicas.
Dentro de los animales, los preferidos y más utilizados fueron sapos, arañas, serpientes, gusanos, alas de murciélago, entre otros. Algunos aportaban ingredientes activos importantes en las pócimas, mientras que otros hacían parte de los “exipientes” que tan solo integraban el total del bebedizo. La formula presentada en Macbeth, inicia con el sapo (Bufo spp.), cuyas secreciones de las conocidas glándulas parótidas contienen como agente activo bufotoxinas, bufotalinas y bufotenina, principios venenosos para el hombre y letales para perros y gatos que se atrevan a ingerirse un bufónido. Se han encontrado algunas sustancias menores en el componente de estas secreciones con acción cardiotónicos y en algunas especies, como Bufo alvarius y Bufo marinus, se han identificado sustancias con actividad psicoactivas y alucinógenas.
Dentro de los ingredientes también se utilizaban las arañas, muy comunes y de fácil consecución. Se sabe que algunas especies de arañas pueden ser venenosas como las especies  de los géneros Lycosa sp., Lactrodectus sp., Loxosceles sp., Trechona sp., entre otras; muchas de estas habitantes domésticas. Los venenos de estos artrópodos está compuesto principalmente por Hialuronidasa, proteasas y otras enzimas, aminas biogénicas como histamina y serotonina, y algunos componentes no proteicos. La mezcla de todos estos componentes en un mismo caldero seguramente generaba efectos profundos y diversos en las victimas que lo tomaran.
Los ingredientes hígado de judío blasfemo, nariz de turco, labio de tártaro, escama de dragón o vejiga de tiburón, posiblemente fueran ingredientes existentes en el reino vegetal o animal, directos o indirectos, es decir que la vejiga de tiburón fuera realmente vejiga de tiburón o que representara alguna raíz, tubérculo o parte de una planta que se asemejara a una vejiga de tiburón. Llama la atención el uso de partes de criaturas mitológicas como el dragón, tradicionalmente animales gigantes, feroces, malignos y ocultos. Imaginemos una pócima cuyo ingrediente fuera la escama de un ser de estos!! Siendo más racionales, no hay forma de incluir escamas de dragón a un bebedizo, posiblemente este ingrediente fuera algo similar a lo que pudiera ser una escama de dragón; la naturaleza ofrece muchas posibilidades de obtener ingredientes imaginarios como este, para el caso de escama de dragón posiblemente fuera un conocido hongo, la Amanita muscaria cuyo sombrero de 10 a 25 cm, con distintas tonalidades de rojo, cubierto de restos de volva blancos, perfectamente pudiera ser la escama de un dragón.  Hongo basidiomiceto muy común, del orden Agaricales, muy conocida y de fácil cosecha bajo las acículas de los bosques de coníferas. Su principal agente activo es el muscimol y el alcaloide muscarina, con potentes efectos neurotóxicos y alucinógenos.
A manera de reflexión podemos decir que aquellas hechiceras y brujas tenían un profundo conocimiento empírico de los secretos químicos de la naturaleza y veían un modo de vida en esta actividad, pues no hay que negar que el hombre siempre ha tenido cierta atracción por estos cultos misteriosos. Hoy en día hay un gran desarrollo de la química vegetal que se ha traducido en miles de sustancias de uso medicinal, farmacéutico, alimenticio e industrial y que aun hoy se siguen investigando y descubriendo nuevos agentes activos, a partir de vegetales y animales, con muchas aplicaciones.
Fuente de la imagen: http://www.rodelu.net/montoya/montoy31.htm

Bibliografia:

  • Barrios-Castro, M. J. “Libros venenosos de ayer y hoy”. Myrtia, 18 (2003): 275-291.
  • Capó-Marti, M. A. 2007. “Toxinologia clínica, alimentaria y ambiental. Editorial Complutence. España. 174 pp.
  • Cifiuentes, J. L. y Cupul, F. G. 2010. “Venenos: armas químicas de la naturaleza”. Fondo de Cultura Económica. México. 191 pp.
  • Gómez, J. R. “Plantas Mágicas”, manuscrito sin fecha. 7 pp.

8 dic 2012

TOXINOLOGIA: la ciencia de las toxinas.

Origen de la palabra veneno. Las sustancias que estimulan la función sexual masculina fueron descubiertas en los últimos años del siglo XX, pero la humanidad soñó desde la antigüedad con estimulantes del deseo sexual, drogas que fueron llamadas afrodisíacas por asociación con la diosa griega del amor, Afrodita. El nombre de esta deidad entre los romanos era Venus, por lo que las pociones mágicas para hacerse amar o para despertar en uno mismo o en los demás el deseo sexual, se llamaron venenum. Con el paso de los siglos, venenum se extendió a todas las drogas, pociones y medicamentos, pero también a las drogas capaces de causar la muerte de quien las ingiriera (tomado de: http://www.elcastellano.org).

En términos generales Tóxico es toda sustancia venenosa, mientras que toxina se podría definir como: “aquella sustancia elaborada por un ser vivo, que, además, tenga acción fuera de él, sin que sea necesaria la muerte o descomposición del ser productor para su liberación ni para su acción”. (Capó-Martí, 2007).

Toxinología es la rama de la Toxicología que estudia las sustancias elaboradas por organismos vivos para ser utilizadas en su alimentación o como sistemas de defensa. Estas sustancias pueden ser de origen vegetal, fúngicas, bacterianas, protozoarias y animal (Cifuentes, 2010).

Los tóxicos se pueden clasificar según su acción en el organismo en: neurotóxicos (sistema nervioso), neumotóxicos (sistema respiratorio), cardiotóxicos (sistema cardiaco), nefrotóxicos (sistema renal), hepatotóxicos (sistema hepático), hematotóxicos (sistema sanguíneo), dermatotóxico (piel), inmunotóxico (sistema inmunológico), genotóxico (genes), teratógenos (generan malformación), cancerígenos (generan cáncer), mutagenos (generan mutaciones).

La clasificación de los Tóxicos según su mecanismo de acción se divide en:
  • Directa: de acción nociva inmediata y por sí mismas. Ej: ácido fórmico. 
  • Indirecta: de acción posterior a su metabolización. Ej: venenos de serpientes. 
  • Por acción enzimática: interfieren una acción fisiológica, generalmente un bloqueo de un proceso enzimático. Ej: toxinas hemolíticas. 

Para poder establecer el efecto de las toxinas, se ha definido una clasificación toxicológica según la dosis probable para el hombre así (Rodrick, 1994):


Para esta primera entrega trataremos las toxinas animales y nos enfocaremos en términos generales en toxinas de los artrópodos, quienes son los mayores causantes del accidente toxinólogo en el mundo. En general, las características de las toxinas animales se dividen en tres:
  • Cualidad antigénica, consecuencia del carácter proteico. 
  • Compuestos por mezclas de sustancias que facilitan la difusión orgánica del componente activo (fosfolípidos, hialuronidasas, aminas, etc.) 
  • Inoculación más o menos profunda por parte de insectos, arácnidos y reptiles (subcutáneo o muscular), aunque también puede ser por ingesta a través de moluscos y peces. 
Los artrópodos de interés toxinológico son:
Clase Insecta.
  • Himenópteros: abejas, abejorros, avispas, avispones, hormigas. 
  • Dípteros: moscas y mosquitos. 
  • Lepidópteros: orugas de mariposas. 
  • Sifonápteros: pulgas. 
  • Hemípteras: chinches. 
  • Anopluros: piojos. 
Clase Arácnida. 
  • Escorpiones. 
  • Arañas.
  • Garrapatas. 
  • Ácaros. 
  • Opilionidos. 
Clase Quilópoda: escolopendras (cien pies).
Clase Diplópoda: milpiés.

Las sustancias defensivas que utilizan los artrópodos pueden ser sintetizadas por ellos mismos o ser adquiridas por la cadena alimenticia. Dentro de este tipo de sustancias se encuentra una gran variedad de compuestos químicos que se combinan para obtener el mejor resultado. Cada grupo de animales producen sustancias específicas:


Ahora veamos más detenidamente algunos de estos grupos y sus características más importantes para la toxinología.

ARAÑAS: los arácnidos inyectan el veneno por los quelíceros, una especie de colmillos que hacen parte del aparato bucal y constituidos por dos uñas móviles y agudas, parecidas a aguijones, que se encuentran conectados a una glándula de veneno ubicada en el cefalotórax (fusión de cabeza y torax).

Las características del veneno depende de la especie; pero hay también factores ambientales que influyen en la toxicidad, por ejemplo la temperatura; en época de verano el veneno de alcaliniza transformándolo en más tóxico.

La acción del veneno de los artrópodos en general depende de:
  • La profundidad de penetración de la ponzoña, 
  • Resistencia de la victima a la acción tóxica, 
  • La zona de inoculación, 
  • La vía seguida por el veneno, y 
  • La época del año. 
El veneno de los arácnidos se divide en tres categorías:
  • Neurotóxicos: acción especialmente sobre el sistema neuromuscular produciendo parálisis de la presa. 
  • Citotóxico: produce necrosis a nivel de células de la piel. 
  • Hemolítico: generando gangrenas, muerte de células sanguíneas. 
El veneno está compuesto principalmente por Hialuronidasa, proteasas y otras enzimas, aminas biogénicas como histamina y serotonina, y algunos componentes no proteicos. Los síntomas que se pueden presentar al recibir este tipo de veneno son: dolor agudo, contracción muscular, lesión gangrenosa en zona de picadura y hemólisis. En casos graves algunas especies pueden producir artralgia (dolor en articulaciones), nauseas e incluso la muerte.

La toxicidad de algunas especies establecidas por pruebas subcutáneas en ratón (Kouznetsov, 1998.):


ALACRANES: estos escorpiónidos inyectan el veneno por el último segmento del abdomen, llamado telson, constituido por una ponzoña móvil y aguda, en la que se encuentra conectada a la glándula de veneno ubicada en la misma estructura. El veneno es netamente de acción neurotóxica, generando su acción especialmente sobre el Sistema Nervioso Central produciendo parálisis de la presa.

Está compuesto principalmente por Polipéptidos, enzimas como Lecitina e Hialuronidasa y otros compuestos no proteicos como histamina y serotonina. Los síntomas que se pueden presentar ante la picadura de un escorpión son: dolor agudo, edema local, fiebre, salivación intensa, náuseas, temblores, taquicardia, trastornos respiratorios, hipertensión y después hipotensión, parálisis de faringe y lengua. Las principales causas de muerte se deben a fallos respiratorios y cardiacos. En términos generales todos los escorpiones son venenosos, pero solo unas pocas especies son extremadamente peligrosas para el hombre.

La toxicidad de algunas especies establecidas por pruebas subcutáneas en ratón (Kouznetsov, 1998.):


CIEN PIES: estos miriápodos inyectan el veneno a través de las forcípulas o maxilípedos, que son el primer par de patas modificados como ponzoña, constituidos por dos uñas firmes, fuertes y agudas, parecidas a aguijones, en las que se encuentran conectadas a la glándula de veneno, ubicada en el mismo aparato bucal.

El veneno se divide en tres categorías:
  • Neurotóxicos: acción especialmente sobre el Sistema Nervioso Central produciendo parálisis de la presa. 
  • Citotóxico: produce necrosis a nivel de células de la piel. 
  • Hemolítico: generando gangrenas, muerte de células sanguíneas. El veneno está compuesto principalmente por Serotonina, Acetilcolina e Histamina; enzimas como proteasas, esterasas, hialuronidasas; polipéptidos, derivados de benzokinina, lípidos, polisacáridos, proteínas y un factor cardiodepresor. 
Los síntomas que se pueden presentar ante la picadura de una Escolopendra son dolor agudo, edema local, daño muscular (necrosis), daño renal y hepático, escalofríos, fiebre, debilidad, eritema, linfangitis local, mareos. Las grandes especies tropicales (Scolopendra viridicornis, S. subspinipes y S. gigantea) son las más peligrosas para el hombre y pueden causar la muerte a niños o a individuos débiles. La toxicidad del veneno por vía intraperitoneal en ratón es de DL50 de 15μg/g, produciéndole la muerte del ratón en pocos minutos.

MILPIES: estos diplópodos exudan el veneno dérmicamente, cuando están en peligro, expelen ácido cianhídrico, que lo generan metabólicamente por la reacción entre el nitrilo del ácido hidroxifenilacético y unas enzimas que lo transforman, liberando benzaldehído y cianuro de hidrógeno. Este es el clásico ejemplo de generación de veneno por síntesis, no existe sistema de inoculación por ponzoña o aguijón, el veneno es simplemente exudado.

A pasar que se está exudando cianuro de hidrógeno, reconocido altamente tóxico, la concentración emitida no es suficiente como para generar algún efecto en el hombre. Sin embargo, si se tragaré (accidentalmente o por ignorancia) si podría producir algún efecto de consideración. El cianuro de hidrógeno inhibe la citocromooxidasa, generando una muerte por asfixia al atacante.

VENENOS DE INSECTOS.

HIMENOPTEROS: son los insectos que generan al hombre más picaduras que ningún otro grupo de animales venenosos. Los grupos de interés en Toxinología son:
  • Ápidos: abejas y abejorros. 
  • Véspidos: avispas y avispones. 
  • Formícidos: hormigas. 
Los ápidos y véspidos inyectan el veneno por un aguijón ubicado en el último segmento del abdomen. El aguijón es el aparato ovopositor modificado, por lo tanto son las hembras las que lo poseen. Algunos formícidos también poseen aguijón pero también inyectan ácido fórmico a través de su aparato bucal.

El aparato venenoso de los ápidos y véspidos está constituido por dos o tres glándulas distintas: la glándula ácida, la alcalina y en algunas especies, la glándula de Bordas o de Kosshewnikow. El veneno se divide en tres categorías:
  • Neurotóxicos: acción especialmente sobre la sinapsis ganglionarias y el Sistema Nervioso Central. Puede provocar contracciones musculares involuntarias. 
  • Citotóxico: necrosis a nivel de células de la piel. Aumenta la permeabilidad de la piel. 
  • Hemolítico: puede generar gangrenas, muerte de células sanguíneas. 
La toxicidad del veneno en ensayos en ratón es de: DL50 4 μg/g (dosis intraperitoneal en ratón). Los principales síntomas que se pueden presentar ante la picadura de una abeja o avispa son dolor agudo, edema local, fiebre, urticaria, respiración lenta, temblores, taquicardia, hemólisis y edema pulmonar. Las principales causas de muerte se deben a reacciones anafilácticas (aquellas personas alérgicas a su picadura).

El veneno de la abeja tiene empleo como antireumático y antiartrítico, siendo aun inciertas las posibilidades de aplicación terapéutica de sus cualidades vasodilatadoras y analgésicas. Todas estas propiedades se deben a la Apamina, compuesto que contiene en mayor proporción (Capó, 2007).

LEPIDOPTEROS: algunas especies de mariposas adultas y casi todos sus estados inmaduros acumulan alcaloides que obtienen de su alimentación herbívora en estados larvales. Algunos compuestos químicos obtenidos por esta fuente:
  • Senecionina: obtenida a partir de plantas del género Senecio sp
  • Ácido aristolócico: a partir del árbol Murraya koenigii, vulgarmente denominado árbol del curry o árbol de hojas de curry es un árbol de origen tropical e incluso subtropical de la familia de las Rutaceae. 
  • Otras sustancias: Histamina y ácido cianhídrico, ácido fórmico (familia Notodontidae); ácidos 2-metilpropionico y 2-metilbutirico (familia Papilionidae). 
A nivel larvario, muchas lepidópteras cubren su cuerpo con pelos urticantes capaces de causar reacciones alérgicas y dermatitis.

Otros grupos de animales de interés toxinológico:
  • Anfibios: ranas, sapos, salamandras. 
  • Reptiles: serpientes. 
  • Mamíferos: mofetas, ornitorrincos. •Moluscos: caracoles. 
  • Celenterados: medusas. 
  • Peces: pejesapo, rayas. 
  • Equinodermos: erizos de mar. 
Bibliografía
  • Capó, M.A. 2007. Toxinología clínica, alimentaria y ambiental. Ed. Complutence. España.
  • Cifuentes, J.L. Cupul, F. G. 2010. Venenos: armas químicas de la naturaleza. Ed. Fondo de Cultura Económica. México. 
  • Kouznetsov, V. 1998. Defensa química en la naturaleza. Universidad Industrial de Santander. Bucaramanga, Colombia. 
  • Rodrick, J.V. Calculated risks. 1994

9 dic 2011

Plaguicidas en el Hogar


Los plaguicidas utilizados actualmente son químicos de síntesis que abarcan una gran variedad de compuestos con características muy diversas, y la mejor manera de clasificarlos es teniendo en cuenta el efecto sobre las diferentes plagas. La clasificación internacional los discrimina así:

* Insecticidas: Organofosforados, carbamatos, organoclorados y piretioides.
* Fungicidas: Etilenbisditiocarbamatos, oxiclururo de cobre.
* Herbicidas: Bipiridilos, fenoxiacéticos, glifosatos.
* Rodenticidas: Walfarínicos de primera y segunda generación.

Los pesticidas pasaron de aliados del hombre en la conservación de su bienestar, a ser una amenaza para su salud y la conservación del ambiente (biocidas, contaminates del aire, las aguas, el suelo y biomagnificación).

Los plaguicidas pueden ocasionar diferentes efectos, que pueden ser agudos, con lesiones locales y sistémicos reversibles; o de carácter irreversible, de efectos crónicos, muchos de ellos no confirmados como deterioro de la inmunidad, hipertensión, carcinógenos, mutagénicos, teratogénicos, daños en el sistema nervioso central entre otros.

En la actualidad, los insecticidas más usados tanto en salud pública como a nivel doméstico son los piretroides, compuestos de sintésis que imitan un insecticida natural, el polvo de piretro o piretrina (extracto de crisantemo Chrysanthemum cineriaefolium). En general son insecticidas de baja toxicidad por lo que se les recomienda para fumigar hospitales, restaurantes, comedores y para el propio hogar. Sin embargo, su toxicidad ha ido en aumento por los aditivos adiconales que se estan incluyendo en las formulaciones para el control de insectos y plagas cada vez mas resistentes a los pesticidas.

Los efectos adversos que causan son reacciones alérgicas: rinitis, dermatitis, conjuntivitis y sólo excepcionalmente asma y neumonitis por hipersensibilidad. Pero en casos de exposiciones a largo plazo, se comprometen otras enfermedades irreversibles que pueden incluso causar la muerte.

Presentaciones:

Barra
Aereosol
Espiral
Eléctrico
Loción
Cebos
Tiza

Advertencias en el manejo de los pesticidas. Las siguientes recomendaciones debemos atender cuando estemos usando cualquier tipo de plaguicida, así sea un repelente:

> Reconociendo del tipo de pesticida que vamos a usar.
> Lea, estudie la etiqueta y siga cuidadosamente las instrucciones.
> Tenga cuidado con los residuos (recipientes).
> Cambie de ropa después de usarlos o aplicarlos.
> Evite contactos, utilizando tapabocas, mascaras, guantes, equipos de protección personal que sean necesarios.
> Tenga cuidado con los niños, ancianos y mascotas.
> Practique métodos seguros en la manipulación.
> Reconozca los síntomas intoxicantes y sus antídotos.
> Tenga siempre a la mano un teléfono de emergencias médicas.

Alternativas naturales:

Existen dos plantas que nos han protegido desde tiempo inmemorial del ataque de los insectos chupadores:

El helecho ahuyenta todo tipo de insecto si se utiliza como relleno del colchón o de la almohada –además dormir sobre este relleno parece tener efectos favorables sobre el reumatismo-.

La albahaca, para moscas y zancudos, un par de materas en la cornisa de la ventana o un ramito colgado en la cabecera de la cama repelen eficazmente de los insectos.

El ajo, el puerro y la cebolla, aplicados directamente sobre la lesión reducen el ardor provocado por las picaduras. La malva y el perejil aplicadas en compresas sobre la zona picada actúa como emoliente. El ajenjo, el limonero, la salvia y el tomillo actúan como antisépticos, analgésicos y suavizantes al frotar con ellos las picaduras.

Para el control de las cucarachas, se recomienda moler 100 gr de semillas de ahuyama secas y tostadas, agregarles 10 ml de alcohol industrial, mezclar bien y luego colocar en pequeñas cantidades en los sitios o focos donde frecuentan. Recuerde que por cada cucaracha que vea hay 10 mas escondidas.

Colocar ramas de eucalipto debajo de la cama o esparcir polvo de semillas secas sin cáscara de anón molidas, son buenos métodos para ahuyentar pulgas y piojos, mientras que la menta es efectiva para controlar hormigas.

No sobra en todo caso compartir una acción inmediata que podemos hacer contra picaduras de insectos. Consiste en tomar tres hojas de plantas diferentes unirlas y romperlas en muchas partes hasta obtener una masita de las tres hojas, restregar en el sitio exacto de la picada por varios segundos y dejar reposar sin rascarse ni lavar. A los pocos minutos el malestar habrá desaparecido y no dejará rastros de la picadura (enrojecimiento o "roncha"). Lo importante es mezclar tres hojas de plantas diferentes, no importa cuales (tener cuidado de que no sea ortiga o pringamosa). Esta técnica no falla, la viví en carne propia y la he probado infinidad de veces... siempre me funciona. Anímese a probarlo y con su testimonio me ayuda difundir este secreto de la naturaleza.

También existe el control mecánico de los criaderos de zancudos, como método eficaz del exterminio de vectores transmisores de enfermedades.

Fuente imagen: http://resseny.blogspot.com/

12 nov 2011

TÓXICOS EN EL HOGAR (Segunda parte)


Entonces cuales son los riesgos que tenemos en el hogar? Muchos, en un hogar promedio podemos encontrar gran cantidad de sustancias químicas y nosotros nos encargamos de llevarlas a través de los productos de limpieza, cosméticos, aerosoles ambientadores, etc. Tratando de definir los componentes que se emiten en diferentes actividades del hogar, podríamos identificar:

Cocina: La mayoría de los desinfectantes para mesones y lavaplatos son mezclas de sustancias tóxicas que incluyen el fenol, cresol, formaldehído, amoníaco y derivados del cloro. Cuando usamos solventes y líquidos limpiadores son fuente de tricloroetano y tetracloroetileno, ambos cancerígenos.

Jardines e interiores: Los plaguicidas en general contienen algunos de los productos químicos con mayor capacidad tóxica que se conoce. Muchos de ellos se han relacionado con enfermedades crónicas como teratogenia, leucemias y cánceres. Asociados a problemas del Sistema Nervioso Central (SNC).

Salas de estar: La mayoría de los limpiadores de muebles contienen fenol, pueden causar cáncer, son irritantes a la piel y sus vapores contaminan el aire por semanas. Y si a esto le agregamos fumar cigarrillo, además de la nicotina, el humo del cigarrillo combina tanto gases tóxicos (CO, H, CN, NOx y SOx) como alquitranes, contiene más de 4.000 sustancias químicas conocidas y altamente tóxicas diferentes incluyendo metales pesados.

Baños: Algunos ambientadores contienen compuestos aromáticos y bencénicos como el paradiclorobenceno y refrescantes de aire que reducen la sensibilidad olfativa. Estos componentes se asocian a problemas de cáncer, alergias respiratorias y efectos a nivel SNC. Cuando usamos “diablo rojo” para destapar cañerías, es soda cáustica (NaOH), tóxico y corrosivo, sus gases ofensivos y tóxicos al inhalarse producen daños severos en los pulmones y mucosas del sistema respiratorio.

Aerosoles: Es una obligación que los productos que requieran expulsión como desodorantes, espumas de afeitar, ambientadores, entre otros, no contengan los CFC’s, que destruyen la capa de ozono. Hoy en día, estos expulsores dañinos se han sustituido por hidrocarburos como isobutano, propano y butano, que no destruyen la capa de ozono pero pueden ser tóxicos y afectar el SNC.

Cada día aumentan los productos del hogar con nuevas fórmulas que las llevamos confiados y convencidos que nos hace la vida más fácil. Solo un ejemplo muestra esta realidad, los insecticidas ya son familias, los hay para cucarachas; otros exclusivos para moscas y mosquitos; un recién nacido en el gremio es para chinches, que puede aplicar con confianza en muebles, cama y almohadas. Si por alguna desdicha tenemos las tres “plagas”, aplicamos confiados los tres productos generando una atmosfera poco sana para los insectos y para nosotros mismos. Es por esta situación que actualmente podemos afirmar que "hay mas tóxicos en un hogar de hoy que en un laboratorio farmacéutico de hace 100 años".

ALTERNATIVAS SANAS

A continuación presento algunas alternativas sanas que podemos aplicar en nuestros hogares, todas ellas ya han sido probadas con éxito y que reemplazan perfectamente los compuestos comerciales ofensivos.


Otras alternativas sanas para aplicar en el hogar.



Fuente de la imagen: http://historiadelamedicinaguarico.blogspot.com

9 oct 2011

TOXICOS EN EL HOGAR (Primera parte)


En la actualidad estamos rodeados de sustancias químicas en aire, en el agua y en el suelo… y hasta en los alimentos!!!! Tradicionalmente la preocupación ha sido evaluar, medir y establecer las concentraciones de las sustancias químicas que se emiten al ambiente a través de programas de evaluación y monitoreo en aguas, aire y suelos… eso es importante, pero se han realizado evaluaciones y monitoreos en el interior de nuestras casas?

De esta situación surge la pregunta: ¿Que tan sano es el ambiente de mi casa?. La Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO) estima que se emiten cerca de 6 mil nuevas sustancias cada año, siendo 65 mil de uso común y que, en total, existen aproximadamente 7 millones de sustancias químicas registradas en el mundo.

Con estas cifras, las posibilidades de exposición son muy altas, tanto en el hogar como en el ambiente. Lo más preocupante de este panorama es que de todas esas sustancias, cerca de 100 mil son materias primas, que de alguna forma tienen que ver con el contacto directo con el hombre y de las cuales tan solo 4 mil están relativamente bien estudiadas en términos toxicológicos.

No es de extrañar entonces el incremento de enfermedades que anteriormente eran extrañas o exóticas. A nivel ambiental, estas sustancias generan problemas de tipo crónico que persisten por mucho tiempo en la Naturaleza ya que ella no es capaz de eliminar. Cada día es más frecuente el cáncer a todo nivel, malformaciones embrionarias, enfermedades asociadas con el sistema reproductor, afecciones respiratorias agudas, Alzheimer, entre muchas enfermedades que ya se están asociando a contaminación ambiental.

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos de América (EPA, siglas en inglés) emprendió un estudio en los años 80 del siglo pasado que denominó Total Exposición Humana (THE, siglas en inglés) donde evaluaron las exposiciones a las que un hombre común estaba expuesto en su diario vivir (WAYNE, 1990). Los resultados fueron reveladores, era evidente la exposición de sustancias químicas en ambientes no tradicionales y de frecuencia diaria, estos ambientes los denominaron “microambientes” y los definieron como: “sitio de concentración homogénea de contaminante que una persona ocupa por un período de tiempo determinado”.

La gama de “microambientes” incluye: casas, parqueaderos, garajes, almacenes, gimnasios, buses, trenes, aviones, parques, teatros, cinemas, hospitales, oficinas, ascensores, bancos, baños, centros comerciales, colegios, entre otros; y los riesgos de contaminación y contagio a los que se está expuesto son: Monóxido de Carbono (CO), óxidos de Nitrógeno ( NOx), óxidos de Azufre ( SOx), compuestos orgánicos volátiles (VOC’s, siglas en inglés), Hidrocarburos, aereosoles, tóxicos del humo del tabaco, virus, esporas, sustancias aromáticas, residuos inodoros, radiación, ruido, infección bacteriana, gases, entre muchos más.

Como entran los tóxicos a nuestro cuerpo? Por tres importantes vías: inhalatoria, dérmica y oral o ingesta. La vía inhalatoria es la más importante por su eficacia, ya que tenemos unos 300 millones de alvéolos de diámetro entre 0,1 y 0,3 mm cuya superficie suma alrededor de 70 metros cuadrados y que, respirando en reposo, almacenan unos 3,5 litros de aire que se renuevan mediante la respiración a un ritmo de unos 4 litros por minuto o de 100 litros por minuto en trabajo forzado.

La vía oral también resulta eficiente, pues la longitud promedio del intestino es de 8 a 10 m y se encuentra subdividido en: duodeno, yeyuno e íleon. Se ha calculado que la extensión de todos los pliegues de la mucosa intestinal da un área de 250 m2, el equivalente a la superficie de una cancha de tenis. La vía dérmica, a través de la piel, que es el órgano más grande que tenemos, ocupa aproximadamente 2 m2 con un espesor entre 0,5 a 4 mm. Su peso aproximado es de 5 kg y actúa como barrera protectora que aísla al organismo del medio que lo rodea protegiéndolo, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno.

Las acciones de los tóxicos se presentan principalmente en dos formas: agudos y crónicos. Los agudos, son de efectos tóxicos inmediatos. Es una intoxicación que se presenta en corto tiempo al estar la persona expuesta a una dosis alta de la sustancia. Los síntomas pueden ir desde tos e irritación respiratoria hasta vómitos, convulsiones e incluso la muerte. En cambio, los crónicos, son efectos a largo plazo. Esta intoxicación se presenta en periodos prolongados al estar la persona expuesta a bajas dosis de la sustancia. Los síntomas se manifiestan en enfermedades llamadas crónicas como dermatitis, rinitis, enfermedades del sistema nervioso central (SNC) y cáncer.

Bibliografia: WAYNE, O. 1990. J. Air Waste Manag. Assoc. 40(7).

21 ago 2011

HUELLA ECOLOGICA: Acciones y compromisos (Última entrega)


Que alternativa tenemos??? Definitivamente hay que tomar acción inmediata y no hay tiempo de una sostenibilidad, es necesario que se cambie la actitud de las personas y empezar a vivir concientemente y buscar que la biodisponibilidad del planeta regrese a su nivel planetario. Es necesario realizar rápidas reducciones manteniendo una Huella Ecológica por debajo del promedio nacional (1,7 HaG/colombiano) e incluso si es posible bajar este nivel sera mucho mejor, adoptando actitudes saludables de dietas como de los paises orientales o mediterráneos, buscando otras alternativas de energías o sus combinaciones, solo con estas actitudes se reduce considerablemente la Huella Ecológica.

Si se toma conciencia de la cantidad de carbono que estamos emitiendo por los malos comportamientos ambientales, tal vez cambiemos de actitud ante estos errores. Un ejemplo de esto se vió en Bogotá en los años 90’s, en la administracion Mokus, cuando hubo la amenaza de racionamiento por obras de mantenimiento del embalse de Chingaza. Mokus, como alcalde de la ciudad, propone el ahorro para evitar el racionamiento, con la aplicación de algunas estrategias sencillas, que permitieron tomar conciencia y un aprendizaje del ahorro, que ante un evento de racionamiento por escasez son viables de aplicar. Al final de la campaña, se logró un ahorro del 40% en el consumo de agua en toda la ciudad, llegandose a un ahorro que paso de 30 m3/hab/mes a 17 m3/hab/mes. Estos resultados cuestiona: será que los bogotanos y los colombianos en general derrochamos el precioso líquido?.

Alex Barry, un norteamericano preocupado por la sitiuación de la Huella Ecológica de los Estados Unidos (8,0 HaG/Hab), desarrolló un algoritmo matemático para expresar en cantidad de carbono-equivalente emitido por actividades que no se miden en estos términos. Este estudio le permitió establecer lo que llamo “La Ecuación del Medio Ambiente”. A través de este ejercicio, Barry descubre como se puede evitar la emisión de carbono-equivalente al cambiar el modo de utilizar los electrodomésticos y en términos generales en el comportamiento ambiental.

De este documento, a continuación se presentan algunas actitudes que aportan (tablas de color rojo) y otras que reducen (tablas de color verde) la emisión de carbono-equivalente (para ver ampliado el contenido da clik en la tabla de interés):


Tabla 1A. Actividades hogareñas que reducen emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 1B. Actividades hogareñas que reducen emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 2. Actividades hogareñas que aumentan emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 3. Actividades en la conducción que reducen emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 4. Actividades en la conducción que aumentan emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 5. Actividades en el diario vivir que reducen emisiones de carbono-equivalente.

Tabla 6. Actividades en el diario vivir que aumentan emisiones de carbono-equivalente.

BIBLIOGRAFIA

1.- ACOPOZOA (Asociación Colombiana de Parques Zoológicos y Acuarios). 2003.Biodiversidad, Colombia país de vida. Fondo para la Acción Ambiental. http://www.acopazoa.org/
2.- Barry, A. 2008. La Ecuación del Medio Ambiente. Ed Oceano.
3.- Global Footprint Network. http://www.footprintnetwork.org/
4.- Water Footprint Network. http://www.waterfootprint.org/
5.- Wild World Foundation (WWF). Informe Planeta Vivo 2010. http://www.wwf.es/noticias/informes_y_publicaciones/informe_planeta_vivo_2010/.

27 jul 2011

HUELLA POR ALIMENTACIÓN (tercera parte)


Para poder establecer la trascedencia de la alimentación en la Huella Ecológica, se hizo el ejercicio de que cantidad de terreno (Huella Ecológica en Ha/Hab/año) necesario para un plato de frijoles y un sancocho de pescado, estimado como una única comida diaria para una población de un millon de habitantes.

Para calcular este indicador, primero se establece el consumo de la población o de un habitante promedio y luego se determina el área o la superficie necesaria para responder a ese consumo. Por ejemplo, un habitante consume 125 gramos de carne al día (cantidad que se utiliza en una hamburguesa normal), lo cual representa un consumo de 45,6 kilogramos al año (125 gramos x 365 días = 45.625 gramos), si en la zona en la cual pasta el ganado que produce esa carne se ha establecido un índice de productividad (promedio de producción en un área determinada) de 450 kilogramos de carne por hectárea al año, es fácil deducir que se necesita cerca de una décima parte de una hectárea cada año para suplir las necesidades de carne de esa persona una vez al dia durante un año (450 kgs = 1 ha; 45 kgs = 0,1 ha). La huella ecológica se expresa en hectáreas por habitante al año (has/hab/año) si se realiza el cálculo para un habitante, o bien, simplemente en hectáreas si el cálculo se refiere al conjunto de la comunidad estudiada. (ACOPAZOA, 2003).

Siguiendo estos criterios, se estimaron dos diferentes opciones de consumo, un plato de fríjoles con carne, plátano, arroz y ensalada, y el otro, un sancocho de pescado, con arroz, yuca, platano, mazorca, papa y ensalada. En las tablas 1 y 2 se presentan estos cálculos para los platos seleccionados.


Tabla 1. Estimativo de la huella ecológica en hectáreas por habitante al año (ha/hab/año) de un plato de fríjoles. (Datos de cálculo basados en las estadísticas de productividad del Banco de la República).

La diferencia entre un plato y otro es de casi 100 mil Ha., una superficie equivalente al área metropolitana de Bucaramanga (cuidad de 1 millón de habitantes), demostrando que definitivamente hay productos que consumen más terreno que otros en su producción. De hecho, la carne es el alimento que mas requiere terreno para su producción, es más ambiental una dieta vegetariana que carnívora.


Tabla 2. Estimativo de la huella ecológica en hectáreas por habitante al año (ha/hab/año) de un sancocho de pescado. (Datos de cálculo basados en las estadísticas de productividad del Banco de la República).

Otra fuente que incide en la Huella Ecológica es el consumo eléctrico en nuestras casas, haciendo un estimativo del consumo en porcentaje, los electrodomésticos que mas consumen son:

• 18% de la energía la iluminación.
• 18% de la energía en la refrigeración.
• 10% de la energía en diversión (T.V., radio, equipo de sonido, computador y equipos electrónicos.
• 8% de la energía en lavar la ropa.
• 10% de fugas.

Con este diagnóstico ya se identifican los gastos del 54% del consumo eléctrico en los hogares. Si se realizan actividades para controlar o disminuir este consumo, seguramente que se verán también favorecidos la economía doméstica y el ambiente. Según la Agencia Internacional de Energía, el 10% de la energía que se consume en un hogar es por los aparatos dejados en modo de espera (Stand bye).


Tabla 3. Valores de consumo de los Electrodomésticos "vampiro".
Fuente: Folleto ELECTRICARIBE.

Fuente imagen inicio: http://www.asturias.es/portal/site/medioambiente/

3 jul 2011

HUELLA HIDRICA (segunda parte)


Por qué necesitamos agua? Todos los seres vivos necesitamos agua para poder funcionar metabólica y fisiológicamente. Se estima que el cuerpo humano está conformado por un 60 a 80% de agua y las plantas, entre 75 y 95%. El órgano humano que más agua necesita para su funcionamiento son los pulmones (83%) y la parte del cuerpo que menos cantidad de agua tiene son los huesos (31%). De manera similar podríamos decir que un árbol en crecimiento está compuesto de un 50% de agua, un árbol leñoso 75 %, una planta acuática y el tomate 95 %, una manzana 85%, un melón 98% y una papa contiene un 80%.

Como se mencionó anteriormente, otro componente de la Huella Ecológica es la Huella Hídrica o la Huella del Agua, creada para obtener un indicador que relacionara el agua con el consumo - a todos los niveles - de una población. La Huella Hídrica de un país (o industria, o persona) se define como el volumen de agua necesaria para la producción de los productos y servicios consumidos por los habitantes de dicho país (o industria, o persona). Está compuesta por el volumen de aguas verdes (agua lluvia), aguas azules (agua extraída de los recursos hídricos) consumida para producir bienes agrícolas de los cultivos y ganado –considerada como el de mayor uso-, y las aguas grises (aguas de vertimiento contaminadas) que genera la agricultura, municipios como aguas residuales domésticas e industriales.

Adicional a los tipos de aguas que componen la huella hídrica, está el concepto de "agua virtual", introducido por John Anthony Allan a principios de los 90’s, cuando estudiaba la importación de agua como solución a los problemas de escasez en Oriente Medio, y se define como “la cantidad real de agua requerida para la fabricación de cualquier bien o producto agrícola o industrial”. Este concepto complementario de la Huella Hídrica se ha constituido como la clave para entender la actual crisis del agua.

A manera de un ejemplo, el agua virtual necesaria para una taza de café (6 onz.) es de 140 litros, esta cantidad incluye el agua utilizada para el crecimiento de la planta de café, la recogida, lavado, refinado, transporte y embalaje de las semillas de café, venta y preparación final de la taza. En este mismo sentido, se requieren 1.000 litros de agua para producir un litro de leche y 16.000 litros de agua para un kilo de carne de res. En la tabla 1 se presentan algunos valores de aguas virtuales.


Tabla 1. Agua virtual para algunos productos de uso común.

Considerando una cantidad aproximada de consumo, de una serie de productos alimenticios en 70 años para una persona promedio, el agua virtual total para esta persona superaría los 48 mil m3 en solo 10 productos utilizados para la alimentación, sin considerar otros bienes como la ropa, zapatos y equipos electrónicos. Eso equivaldría a cerca de 20 piscinas olímpicas de 2.500 litros cada una. En la tabla 2 se presenta algunos estimativos de agua virtual en 10 alimentos de uso común para una persona que vive 70 años.


Tabla 2. Estimativo de agua virtual de diferentes productos alimenticios que consumiría una persona promedio en 70 años de vida.

Según la Water Footprint Network, la huella hídrica promedio mundial es de 1.243 m3/cap/año. En la figura 1 se presentan las huellas hídricas de diferentes países de Latinoamérica, USA y el Reino Unido comparado con el promedio mundial.


Figura 1. Huellas Hídricas de los paises Latinoamericanos, USA, Reino Unido comparado con el promedio mundial. Fuente: Water Footprint Network, 2009.

En esta, se aprecian claramente que Estados Unidos, Argentina, Bolivia y Brasil son los paises que superan la huella hídrica promedio mundial (la columna color verde); los paises que estan con el mismo valor del promedio mundial, Reino Unido y Ecuador, y el resto de los paises mostrados se encuentran por debajo del promedio. Cada pais tiene su propia huella hídrica, pero para conservar este recurso, es necesario mantenerse por debajo del promedio mundial (1.243 m3/cap/año), así como para cada habitante mantenerse bajo el promedio de su propia nación; por ejemplo, para cualquier colombiano, el desafío es estar por debajo del promedio del pais (812 m3/cap/año). (Cálculos tomados de: Water Footprint Network, 2009. http://www.waterfootprint.org).

Imagen introductoria tomada de: http://www.waterfootprint.org

13 jun 2011

HUELLA ECOLOGICA: recursos vs humanidad (primera parte).


En los inicios el planeta recibía, asimilaba y reciclaba los residuos que se producían y el hombre se comportaba como todos los animales, como un ser nómada, que buscaba refugio y alimento donde la Naturaleza se lo proporcionaba, y permanencia en ese lugar hasta que los recursos fueran suficientes, los residuos y el impacto que generaba en hombre al planeta eran mínimos y de carácter orgánico. Esta condición perduro muchos años y sucedió hace más o menos 50.000 años a.C.

Luego el hombre se establece y aprende a cultivar sus propios recursos conformándose como una sociedad sedentaria, de esto hace aproximadamente 2000 años a.C. Mil años después, las sociedades humanas comienzan a elaborar instrumentos y a realizar trueques, constituyéndose como una sociedad comercial. Para este momento, los residuos de la humanidad se estaban confinando en lugares específicos alrededor de los asentamientos y sitios de comercio.

Desde hace más o menos 250 años, el hombre se industrializa y comienza la generación de la mayor cantidad de emisiones y residuos artificiales e irreconocibles por la Naturaleza. A partir de este momento, hacia el año 1750 d.C, es cuando el hombre inicia lo que se ha llamado la era de la industrialización, época de progreso y prosperidad social, pero también se inicia el mayor aporte de contaminantes de toda índole y a todo nivel hacia nuestros ecosistemas.

El aumento de los aportes a nuestros ecosistemas se incrementa exponencialmente a partir de la industrialización, en una serie sucesiva de desarrollo, que inicia con la era tecnológica en los años 50’s del siglo pasado, después con la era de las comunicaciones en los 90’s y en las puertas del siglo XXI, con la era virtual. Hoy en día estamos viviendo una crisis, producida por una tecnología al alcance de todos y a una velocidad de cambio asombrosas, acompañada por una infraestructura más desechable que engrosa las montañas de basura tecnológica y de consumo. Según los pronósticos, los recursos ya empezarían a escasear para la cantidad de humanos vivientes; para el año 2020, los recursos no serán suficientes para sostener a una humanidad estimada en 7.900 millones de personas.

Antes de desarrollar y profundizar en el concepto de huella ecológica, menciono estas palabras proféticas del inventor norteamericano Charles Kettering, aplicables a miles de circunstancias que ha vivido la humanidad, de la cual la situación actual no es la excepción: “Es posible que un mensaje de la vuelta al mundo en una fracción de segundo, pero quizá se necesiten años para que llegue del exterior al interior de la cabeza de un hombre”.

Huella Ecológica.

Que es una huella? Todos tenemos una huella que nos distingue, única e irrepetible, asi como las manchas y bandas de algunos animales, aunque parezca extraño, las manchas de las jirafas son únicas y las distingue una de la otra. Otro tipo de huella puede ser la señal que dejan en el terreno el pie, el rastro de los animales, las ruedas de un vehículo, etc., al pasar o posarse sobre la arena o la nieve, pero estas huellas son borradas por el viento o la marea fácilmente; son huellas también las impresiones o vestigios que quedan de un suceso, una acción pasada, como los fósiles (amonitas) o los rastros de una erosión por el agua o el viento durante muchos años, son huellas que no se borran fácilmente y que perduran a través de los años.

Pues bien, el hombre al paso por este planeta también deja una huella, una huella imborrable que llamamos la “Huella Ecológica”. La Huella Ecológica fue postulada por dos científicos ingleses, William Rees y Mathis Wackernagel, en el año1966, y la definieron como: “el área de territorio ecológicamente productivo (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) necesaria para generar recursos y asimilar los residuos ocasionados por una población dada con un modo de vida específico de forma indefinida”.

La Huella Ecológica tiene tres componentes principales: (1) un gasto atmosférico, que se refleja en una huella de carbono, incluyendo las emisiones por combustión y producción industrial;(2) un gasto de superficie, que se refleja en la huella por pastoreo, explotación forestal, producción de alimentos, zonas de cultivo y tierra urbanizada, que comprende toda área que el hombre utilice para su beneficio; y finalmente, (3) una huella del agua, que incluye las pesquerías y el uso del agua para riego, consumo y vertidos (ver la imagen introductoria).

Según el último reporte de Tierra Viva 2010, publicada todos los años por la WWF, ya se ha superado la biocapacidad del planeta para asimilar y restablecer la Huella Ecológica que hemos dejado. A la fecha, necesitamos un planeta y medio para poder sobrevivir los casi 7 mil millones de habitantes. Según este informe, el mayor aportante a esta crisis es la huella de carbono, la cual se ha duplicado desde los años 70’s (figura 1).


Figura 1. Huella ecológica del planeta desde el año 1961 al 2007. (Planeta Vivo 2010)

Las estadísticas han mostrado que esta huella ecológica ha venido aumentando paulatinamente desde los años 60’s sin que se haya realizado alguna actividad por detenerla. Es así como EEUU y los Emiratos Árabes son los países con mayor huella ecológica, si todas las personas del mundo vivieran como un ciudadano medio de Estados Unidos o los Emiratos Árabes Unidos, se necesitaría una biocapacidad equivalente a más de 4,5 planetas Tierra para poder mantener el consumo de la humanidad y las emisiones de CO2. Contrariamente, si todo el mundo viviera como un ciudadano medio en India, la humanidad utilizaría menos de la mitad de la biocapacidad actual del planeta.

Biocapacidad.

La biocapacidad por persona, obtenida al dividir la biocapacidad nacional entre la población del país, tampoco es equivalente en todo el mundo. En 2007, el país con la mayor biocapacidad por persona fue Gabón, seguido en orden decreciente de Bolivia, Mongolia, Canadá y Australia. En un mundo en fase de translimitación ecológica, la desigual distribución de la biocapacidad plantea cuestiones geopolíticas y éticas relacionadas con compartir los recursos mundiales (figura 2).


Figura 2. Cambios de la Huella Ecológica por persona en los países con altos, medios y bajos ingresos entre 1970 y 2007. (Planeta Vivo 2010)

La relación entre la huella ecológica y la biocapacidad determina que tantos recursos tiene un país para suplir la huella ecológica y que además sea sustentable. En la figura 3, se presenta el comparativo para los países de Latinoamérica y Norteamérica con el referente del promedio mundial (datos en Gigahectareas/Habitante – HaG). En esta figura se observan que países como Costa Rica, Cuba, Republica Dominicana, Guatemala, Méjico y Venezuela ya han superado la biodisponibilidad y no tienen forma de que sean sostenibles; algunos otros países como USA y Honduras, están en el límite de sostenibilidad y el resto de los países evaluados tienen más o menos biodisponibilidad para que sean regiones sustentables. Entre mayor sea la diferencia entre la biodisponibilidad y la huella ecológica, mayor será su sostenibilidad. Los valores del promedio mundial indican que ya hemos superado la capacidad del planeta para sostenernos.

De hecho, según el informe planeta vivo, en el año 1986 la curva de la huella ecológica y la Biocapacidad planetaria fue superada, es decir, ya cumplimos 25 años de sobre explotación del planeta.


Figura 3. Comparativo Huella Ecológica y Biocapacidad para los países de Latinoamérica y Norteamérica con el referente del promedio mundial (datos en Gigahectareas/Habitante – HaG). Fuente: Global Footprint Network, 2010.
Imagen introductoria: http://www.footprintnetwork.org/images/uploads/basics-overview-510.jpg