24 jul. 2013

BOTANICA Y ALQUIMIA


Este texto está basado en el ensayo “Plantas Mágicas” escrito por J. Ramón Gómez F. autor del libro “Las Plantas en la brujería Medieval” y del articulo “Libros venenosos de ayer y hoy” escrito por Ma. José Barrios Castro.

Desde la antigüedad se han utilizado infinidad de vegetales para la cura de muchas enfermedades y dolencias que ha sufrido la humanidad desde sus inicios. De hecho, actualmente muchas de nuestras abuelas aun conocen el secreto de la fitoterapia o herbolaria para el tratamiento de muchas enfermedades. Las agüitas aromáticas, infusiones, empastes y demás aplicaciones con vegetales hacen parte de todo este conocimiento.

Pero el uso de los vegetales han sido utilizados con otros fines, más oscuros, misteriosos, reservados y muy ligados a los actos de brujería, de la adivinación chamánica e incluso a la licantropía. Todos estos personajes tuvieron su apogeo en la Europa de la Edad Media, pero con la  inquisición fue combatida hasta el exterminio, se tienen reportes que aun en 1782 se quemaban brujas en plaza pública. A pesar de ese escabroso pasado, hoy en día se sigue practicando.

Actualmente se sabe de ciertas sustancias tóxicas presentes en muchas de los vegetales utilizados en aquella época a bajas concentraciones pueden causar efectos de alucinación y pérdida de conciencia, producidos principalmente por sus principios activos a base de alcaloides. Las plantas citadas en los textos de hechicería son las pertenecientes principalmente a la familia de las solanáceas, con plantas conocidas como estramonio (Datura stramonium), belladona (Atropa belladona), mandrágora (Mandragora autumnalis), tabaco (Nicotiana tabacum) y beleño (Hyoscyamus niger).

A lo largo de esta nueva entrega, se revisará y profundizará la etnobotánica de la edad media y la botánica oculta de Paracelso (1493 – 1541), médico y alquimista suizo, considerado como el padre de la toxicología, los principios tóxicos de ciertos vegetales y animales venenosos que fueron los principales culpables de que miles de personas murieran en la hoguera acusados de brujería.

En términos generales, se sabe que estas plantas especiales crecen con más abundancia en suelos nitrogenados, en los que abundan los nitratos y sales amoniacales, donde doblan la cantidad de alcaloides; es por esto que la costumbre de búsqueda fuera en cementerios donde se encontraban en abundancia y ofrecían la mayor proporción de principios activos tóxicos debido a la riqueza nitrogenada del suelo, hecho que las hacia aun más misteriosas y macabras.

La generación de estos fitoalcaloides también está influenciada por la temperatura, al descender también desciende su síntesis, algo bien conocido por las hechiceras que elegían finales de la primavera y el verano para recolectar los ingredientes de sus brebajes.  Las brujas y hechiceras salían al ocaso a recolectar los componentes de sus caldos por dos motivos: el primero, para no ser vistas por sus propios vecinos recogiendo plantas venenosas pues serian culpables de practicar brujería y las condenarían a la hoguera; y el segundo, era más sabio, pues sabían que estas plantas acumulan la mayor cantidad de los principios activos mientras luce el sol, aumentando a lo largo del día y alcanzando su máximo durante la tarde, momento ideal para la recolección.

De las pócimas se puede decir que no eran más que caldos en los que cocían diversas plantas con el fin de extraer, a manera de infusión, las sustancias psicoactivas que eran capaces de provocar largos períodos de alucinaciones. En muchas ocasiones, se agregaban algunos ingredientes que preparaban psicológicamente a los asistentes al ritual, acompañado con dosis de fantasía y misterio.

Para profundizar un poco en lo que eran esos bebedizos, tomemos una formula conocida y tratemos de desglosar sus componentes para evidenciar que tipo de efecto podría generar. Para esto, escojamos la pócima presentada por las brujas de Shakespeare al principio del cuarto acto de Macbeth, en el que se presentan numerosos ingredientes, algunos de ellos fantasiosos y otros que evidencian existencia en la herbolaria de la época.

Macbeth, cuarto Acto:
PRIMERA ESCENA
Una caverna.
En medio, un caldero hirviente
Truenos
Entran las tres brujas.
BRUJA PRIMERA
Tres veces maulló el gato atigrado.
BRUJA SEGUNDA
Tres y una más gimió el erizo.
BRUJA TERCERA
Llegó el momento, nos anuncia la arpía.
BRUJA PRIMERA
Bailemos en torno al caldero y alimentémoslo con entrañas envenenadas. Tú, sapo, que durante treinta y un días y otras tantas noches has sudado veneno bajo fría piedra, serás el primero que cuezas en el caldero encantado.
BRUJA SEGUNDA
Hiervan y cósanse en la cazuela, rueda de víbora, ojo de lagartija, pie de rana, piel de murciélago, lengua de perro, estiércol de sierpe, aguijón de culebra, pierna de lagarto y ala de mochuelo; cósanse y hiervan como si fuesen filtro infernal, para darnos un poderoso hechizo.
LAS TRES
Redoblemos el trabajo y el afán, y arderá el fuego y hervirá el caldero.
BRUJA TERCERA
Hiérvanse, escama de dragón, diente de lobo, betún de brujas, vejiga de tiburón, raíz de cicuta de noche arrancada, hígado de judío blasfemo, hiel de cabra, hojas de abeto plateadas a la luz de la luna que se oculta, nariz de turco, labio de tártaro, dedo de criatura estrangulada al nacer y arrojada al foso por una mujerzuela; todo esto, mezclado con entrañas de tigre, son los ingredientes de nuestra cazuela.
LAS TRES
Redoblemos el trabajo y el afán, y arderá el fuego y hervirá el caldero.
BRUJA SEGUNDA
Enfriémoslo con sangre de mono, y estará el hechizo completo y dispuesto.
Acá aparecen varias plantas disfrazadas con nombres de animales en la receta: Lengua de perro (Cynoglossum officinale) de la familia de las boragináceas, que presentan como agente activo el alcaloide Cinoglosina, principal causante de efectos narcóticos y paralizantes semejante a los del curare. Rueda de víbora, helecho de la familia botánica de las Ophioglossaceae, llamado también lengua de serpiente (Ophioglossum vulgatum), con agentes activos como sapininas, taninos y flavonoides, de sabor astringente y utilizadas en empastes como cicatrizantes.  Diente de lobo, es sin duda el acónito (Aconitum napellus), perteneciente a la familia Ranunculáceas del que sabemos que todas sus partes contienen como ingrediente activo el alcaloide Aconitina, uno de los venenos más tóxicos del reino vegetal, 1 mg de Aconitina es letal para un adulto de 80 kg de peso. Las otras plantas evidentes son: Raíz de cicuta, (Conium maculatum) de la familia de las apiáceas, toda la planta contiene alcaloides, entre los que se destacan glucósidos flavónicos y cumarínicos, además de la coniceina y la coniína (también llamada conina, conicina o cicutina) una neurotoxina que inhibe el funcionamiento del sistema nervioso central produciendo el llamado "cicutismo". El efecto de esta toxina es semejante al curare; y el abeto plateado (Abies alba), especie arbórea de la familia de las pináceas, las yemas son ricas en resina y sus esencias principales son el limoneno y el alfa pineno. Las hojas presentan una notable cantidad de aceites esenciales, además de glucósidos y piceína. La resina además de ser rica en trementina, tiene cierta cantidad de ácido abietínico. Se utiliza como antiséptico, pero también por sus componentes puede generar reacciones alérgicas.
Dentro de los animales, los preferidos y más utilizados fueron sapos, arañas, serpientes, gusanos, alas de murciélago, entre otros. Algunos aportaban ingredientes activos importantes en las pócimas, mientras que otros hacían parte de los “exipientes” que tan solo integraban el total del bebedizo. La formula presentada en Macbeth, inicia con el sapo (Bufo spp.), cuyas secreciones de las conocidas glándulas parótidas contienen como agente activo bufotoxinas, bufotalinas y bufotenina, principios venenosos para el hombre y letales para perros y gatos que se atrevan a ingerirse un bufónido. Se han encontrado algunas sustancias menores en el componente de estas secreciones con acción cardiotónicos y en algunas especies, como Bufo alvarius y Bufo marinus, se han identificado sustancias con actividad psicoactivas y alucinógenas.
Dentro de los ingredientes también se utilizaban las arañas, muy comunes y de fácil consecución. Se sabe que algunas especies de arañas pueden ser venenosas como las especies  de los géneros Lycosa sp., Lactrodectus sp., Loxosceles sp., Trechona sp., entre otras; muchas de estas habitantes domésticas. Los venenos de estos artrópodos está compuesto principalmente por Hialuronidasa, proteasas y otras enzimas, aminas biogénicas como histamina y serotonina, y algunos componentes no proteicos. La mezcla de todos estos componentes en un mismo caldero seguramente generaba efectos profundos y diversos en las victimas que lo tomaran.
Los ingredientes hígado de judío blasfemo, nariz de turco, labio de tártaro, escama de dragón o vejiga de tiburón, posiblemente fueran ingredientes existentes en el reino vegetal o animal, directos o indirectos, es decir que la vejiga de tiburón fuera realmente vejiga de tiburón o que representara alguna raíz, tubérculo o parte de una planta que se asemejara a una vejiga de tiburón. Llama la atención el uso de partes de criaturas mitológicas como el dragón, tradicionalmente animales gigantes, feroces, malignos y ocultos. Imaginemos una pócima cuyo ingrediente fuera la escama de un ser de estos!! Siendo más racionales, no hay forma de incluir escamas de dragón a un bebedizo, posiblemente este ingrediente fuera algo similar a lo que pudiera ser una escama de dragón; la naturaleza ofrece muchas posibilidades de obtener ingredientes imaginarios como este, para el caso de escama de dragón posiblemente fuera un conocido hongo, la Amanita muscaria cuyo sombrero de 10 a 25 cm, con distintas tonalidades de rojo, cubierto de restos de volva blancos, perfectamente pudiera ser la escama de un dragón.  Hongo basidiomiceto muy común, del orden Agaricales, muy conocida y de fácil cosecha bajo las acículas de los bosques de coníferas. Su principal agente activo es el muscimol y el alcaloide muscarina, con potentes efectos neurotóxicos y alucinógenos.
A manera de reflexión podemos decir que aquellas hechiceras y brujas tenían un profundo conocimiento empírico de los secretos químicos de la naturaleza y veían un modo de vida en esta actividad, pues no hay que negar que el hombre siempre ha tenido cierta atracción por estos cultos misteriosos. Hoy en día hay un gran desarrollo de la química vegetal que se ha traducido en miles de sustancias de uso medicinal, farmacéutico, alimenticio e industrial y que aun hoy se siguen investigando y descubriendo nuevos agentes activos, a partir de vegetales y animales, con muchas aplicaciones.
Fuente de la imagen: http://www.rodelu.net/montoya/montoy31.htm

Bibliografia:

  • Barrios-Castro, M. J. “Libros venenosos de ayer y hoy”. Myrtia, 18 (2003): 275-291.
  • Capó-Marti, M. A. 2007. “Toxinologia clínica, alimentaria y ambiental. Editorial Complutence. España. 174 pp.
  • Cifiuentes, J. L. y Cupul, F. G. 2010. “Venenos: armas químicas de la naturaleza”. Fondo de Cultura Económica. México. 191 pp.
  • Gómez, J. R. “Plantas Mágicas”, manuscrito sin fecha. 7 pp.

8 dic. 2012

TOXINOLOGIA: la ciencia de las toxinas.

Origen de la palabra veneno. Las sustancias que estimulan la función sexual masculina fueron descubiertas en los últimos años del siglo XX, pero la humanidad soñó desde la antigüedad con estimulantes del deseo sexual, drogas que fueron llamadas afrodisíacas por asociación con la diosa griega del amor, Afrodita. El nombre de esta deidad entre los romanos era Venus, por lo que las pociones mágicas para hacerse amar o para despertar en uno mismo o en los demás el deseo sexual, se llamaron venenum. Con el paso de los siglos, venenum se extendió a todas las drogas, pociones y medicamentos, pero también a las drogas capaces de causar la muerte de quien las ingiriera (tomado de: http://www.elcastellano.org).

En términos generales Tóxico es toda sustancia venenosa, mientras que toxina se podría definir como: “aquella sustancia elaborada por un ser vivo, que, además, tenga acción fuera de él, sin que sea necesaria la muerte o descomposición del ser productor para su liberación ni para su acción”. (Capó-Martí, 2007).

Toxinología es la rama de la Toxicología que estudia las sustancias elaboradas por organismos vivos para ser utilizadas en su alimentación o como sistemas de defensa. Estas sustancias pueden ser de origen vegetal, fúngicas, bacterianas, protozoarias y animal (Cifuentes, 2010).

Los tóxicos se pueden clasificar según su acción en el organismo en: neurotóxicos (sistema nervioso), neumotóxicos (sistema respiratorio), cardiotóxicos (sistema cardiaco), nefrotóxicos (sistema renal), hepatotóxicos (sistema hepático), hematotóxicos (sistema sanguíneo), dermatotóxico (piel), inmunotóxico (sistema inmunológico), genotóxico (genes), teratógenos (generan malformación), cancerígenos (generan cáncer), mutagenos (generan mutaciones).

La clasificación de los Tóxicos según su mecanismo de acción se divide en:
  • Directa: de acción nociva inmediata y por sí mismas. Ej: ácido fórmico. 
  • Indirecta: de acción posterior a su metabolización. Ej: venenos de serpientes. 
  • Por acción enzimática: interfieren una acción fisiológica, generalmente un bloqueo de un proceso enzimático. Ej: toxinas hemolíticas. 

Para poder establecer el efecto de las toxinas, se ha definido una clasificación toxicológica según la dosis probable para el hombre así (Rodrick, 1994):


Para esta primera entrega trataremos las toxinas animales y nos enfocaremos en términos generales en toxinas de los artrópodos, quienes son los mayores causantes del accidente toxinólogo en el mundo. En general, las características de las toxinas animales se dividen en tres:
  • Cualidad antigénica, consecuencia del carácter proteico. 
  • Compuestos por mezclas de sustancias que facilitan la difusión orgánica del componente activo (fosfolípidos, hialuronidasas, aminas, etc.) 
  • Inoculación más o menos profunda por parte de insectos, arácnidos y reptiles (subcutáneo o muscular), aunque también puede ser por ingesta a través de moluscos y peces. 
Los artrópodos de interés toxinológico son:
Clase Insecta.
  • Himenópteros: abejas, abejorros, avispas, avispones, hormigas. 
  • Dípteros: moscas y mosquitos. 
  • Lepidópteros: orugas de mariposas. 
  • Sifonápteros: pulgas. 
  • Hemípteras: chinches. 
  • Anopluros: piojos. 
Clase Arácnida. 
  • Escorpiones. 
  • Arañas.
  • Garrapatas. 
  • Ácaros. 
  • Opilionidos. 
Clase Quilópoda: escolopendras (cien pies).
Clase Diplópoda: milpiés.

Las sustancias defensivas que utilizan los artrópodos pueden ser sintetizadas por ellos mismos o ser adquiridas por la cadena alimenticia. Dentro de este tipo de sustancias se encuentra una gran variedad de compuestos químicos que se combinan para obtener el mejor resultado. Cada grupo de animales producen sustancias específicas:


Ahora veamos más detenidamente algunos de estos grupos y sus características más importantes para la toxinología.

ARAÑAS: los arácnidos inyectan el veneno por los quelíceros, una especie de colmillos que hacen parte del aparato bucal y constituidos por dos uñas móviles y agudas, parecidas a aguijones, que se encuentran conectados a una glándula de veneno ubicada en el cefalotórax (fusión de cabeza y torax).

Las características del veneno depende de la especie; pero hay también factores ambientales que influyen en la toxicidad, por ejemplo la temperatura; en época de verano el veneno de alcaliniza transformándolo en más tóxico.

La acción del veneno de los artrópodos en general depende de:
  • La profundidad de penetración de la ponzoña, 
  • Resistencia de la victima a la acción tóxica, 
  • La zona de inoculación, 
  • La vía seguida por el veneno, y 
  • La época del año. 
El veneno de los arácnidos se divide en tres categorías:
  • Neurotóxicos: acción especialmente sobre el sistema neuromuscular produciendo parálisis de la presa. 
  • Citotóxico: produce necrosis a nivel de células de la piel. 
  • Hemolítico: generando gangrenas, muerte de células sanguíneas. 
El veneno está compuesto principalmente por Hialuronidasa, proteasas y otras enzimas, aminas biogénicas como histamina y serotonina, y algunos componentes no proteicos. Los síntomas que se pueden presentar al recibir este tipo de veneno son: dolor agudo, contracción muscular, lesión gangrenosa en zona de picadura y hemólisis. En casos graves algunas especies pueden producir artralgia (dolor en articulaciones), nauseas e incluso la muerte.

La toxicidad de algunas especies establecidas por pruebas subcutáneas en ratón (Kouznetsov, 1998.):


ALACRANES: estos escorpiónidos inyectan el veneno por el último segmento del abdomen, llamado telson, constituido por una ponzoña móvil y aguda, en la que se encuentra conectada a la glándula de veneno ubicada en la misma estructura. El veneno es netamente de acción neurotóxica, generando su acción especialmente sobre el Sistema Nervioso Central produciendo parálisis de la presa.

Está compuesto principalmente por Polipéptidos, enzimas como Lecitina e Hialuronidasa y otros compuestos no proteicos como histamina y serotonina. Los síntomas que se pueden presentar ante la picadura de un escorpión son: dolor agudo, edema local, fiebre, salivación intensa, náuseas, temblores, taquicardia, trastornos respiratorios, hipertensión y después hipotensión, parálisis de faringe y lengua. Las principales causas de muerte se deben a fallos respiratorios y cardiacos. En términos generales todos los escorpiones son venenosos, pero solo unas pocas especies son extremadamente peligrosas para el hombre.

La toxicidad de algunas especies establecidas por pruebas subcutáneas en ratón (Kouznetsov, 1998.):


CIEN PIES: estos miriápodos inyectan el veneno a través de las forcípulas o maxilípedos, que son el primer par de patas modificados como ponzoña, constituidos por dos uñas firmes, fuertes y agudas, parecidas a aguijones, en las que se encuentran conectadas a la glándula de veneno, ubicada en el mismo aparato bucal.

El veneno se divide en tres categorías:
  • Neurotóxicos: acción especialmente sobre el Sistema Nervioso Central produciendo parálisis de la presa. 
  • Citotóxico: produce necrosis a nivel de células de la piel. 
  • Hemolítico: generando gangrenas, muerte de células sanguíneas. El veneno está compuesto principalmente por Serotonina, Acetilcolina e Histamina; enzimas como proteasas, esterasas, hialuronidasas; polipéptidos, derivados de benzokinina, lípidos, polisacáridos, proteínas y un factor cardiodepresor. 
Los síntomas que se pueden presentar ante la picadura de una Escolopendra son dolor agudo, edema local, daño muscular (necrosis), daño renal y hepático, escalofríos, fiebre, debilidad, eritema, linfangitis local, mareos. Las grandes especies tropicales (Scolopendra viridicornis, S. subspinipes y S. gigantea) son las más peligrosas para el hombre y pueden causar la muerte a niños o a individuos débiles. La toxicidad del veneno por vía intraperitoneal en ratón es de DL50 de 15μg/g, produciéndole la muerte del ratón en pocos minutos.

MILPIES: estos diplópodos exudan el veneno dérmicamente, cuando están en peligro, expelen ácido cianhídrico, que lo generan metabólicamente por la reacción entre el nitrilo del ácido hidroxifenilacético y unas enzimas que lo transforman, liberando benzaldehído y cianuro de hidrógeno. Este es el clásico ejemplo de generación de veneno por síntesis, no existe sistema de inoculación por ponzoña o aguijón, el veneno es simplemente exudado.

A pasar que se está exudando cianuro de hidrógeno, reconocido altamente tóxico, la concentración emitida no es suficiente como para generar algún efecto en el hombre. Sin embargo, si se tragaré (accidentalmente o por ignorancia) si podría producir algún efecto de consideración. El cianuro de hidrógeno inhibe la citocromooxidasa, generando una muerte por asfixia al atacante.

VENENOS DE INSECTOS.

HIMENOPTEROS: son los insectos que generan al hombre más picaduras que ningún otro grupo de animales venenosos. Los grupos de interés en Toxinología son:
  • Ápidos: abejas y abejorros. 
  • Véspidos: avispas y avispones. 
  • Formícidos: hormigas. 
Los ápidos y véspidos inyectan el veneno por un aguijón ubicado en el último segmento del abdomen. El aguijón es el aparato ovopositor modificado, por lo tanto son las hembras las que lo poseen. Algunos formícidos también poseen aguijón pero también inyectan ácido fórmico a través de su aparato bucal.

El aparato venenoso de los ápidos y véspidos está constituido por dos o tres glándulas distintas: la glándula ácida, la alcalina y en algunas especies, la glándula de Bordas o de Kosshewnikow. El veneno se divide en tres categorías:
  • Neurotóxicos: acción especialmente sobre la sinapsis ganglionarias y el Sistema Nervioso Central. Puede provocar contracciones musculares involuntarias. 
  • Citotóxico: necrosis a nivel de células de la piel. Aumenta la permeabilidad de la piel. 
  • Hemolítico: puede generar gangrenas, muerte de células sanguíneas. 
La toxicidad del veneno en ensayos en ratón es de: DL50 4 μg/g (dosis intraperitoneal en ratón). Los principales síntomas que se pueden presentar ante la picadura de una abeja o avispa son dolor agudo, edema local, fiebre, urticaria, respiración lenta, temblores, taquicardia, hemólisis y edema pulmonar. Las principales causas de muerte se deben a reacciones anafilácticas (aquellas personas alérgicas a su picadura).

El veneno de la abeja tiene empleo como antireumático y antiartrítico, siendo aun inciertas las posibilidades de aplicación terapéutica de sus cualidades vasodilatadoras y analgésicas. Todas estas propiedades se deben a la Apamina, compuesto que contiene en mayor proporción (Capó, 2007).

LEPIDOPTEROS: algunas especies de mariposas adultas y casi todos sus estados inmaduros acumulan alcaloides que obtienen de su alimentación herbívora en estados larvales. Algunos compuestos químicos obtenidos por esta fuente:
  • Senecionina: obtenida a partir de plantas del género Senecio sp
  • Ácido aristolócico: a partir del árbol Murraya koenigii, vulgarmente denominado árbol del curry o árbol de hojas de curry es un árbol de origen tropical e incluso subtropical de la familia de las Rutaceae. 
  • Otras sustancias: Histamina y ácido cianhídrico, ácido fórmico (familia Notodontidae); ácidos 2-metilpropionico y 2-metilbutirico (familia Papilionidae). 
A nivel larvario, muchas lepidópteras cubren su cuerpo con pelos urticantes capaces de causar reacciones alérgicas y dermatitis.

Otros grupos de animales de interés toxinológico:
  • Anfibios: ranas, sapos, salamandras. 
  • Reptiles: serpientes. 
  • Mamíferos: mofetas, ornitorrincos. •Moluscos: caracoles. 
  • Celenterados: medusas. 
  • Peces: pejesapo, rayas. 
  • Equinodermos: erizos de mar. 
Bibliografía
  • Capó, M.A. 2007. Toxinología clínica, alimentaria y ambiental. Ed. Complutence. España.
  • Cifuentes, J.L. Cupul, F. G. 2010. Venenos: armas químicas de la naturaleza. Ed. Fondo de Cultura Económica. México. 
  • Kouznetsov, V. 1998. Defensa química en la naturaleza. Universidad Industrial de Santander. Bucaramanga, Colombia. 
  • Rodrick, J.V. Calculated risks. 1994

9 dic. 2011

Plaguicidas en el Hogar


Los plaguicidas utilizados actualmente son químicos de síntesis que abarcan una gran variedad de compuestos con características muy diversas, y la mejor manera de clasificarlos es teniendo en cuenta el efecto sobre las diferentes plagas. La clasificación internacional los discrimina así:

* Insecticidas: Organofosforados, carbamatos, organoclorados y piretioides.
* Fungicidas: Etilenbisditiocarbamatos, oxiclururo de cobre.
* Herbicidas: Bipiridilos, fenoxiacéticos, glifosatos.
* Rodenticidas: Walfarínicos de primera y segunda generación.

Los pesticidas pasaron de aliados del hombre en la conservación de su bienestar, a ser una amenaza para su salud y la conservación del ambiente (biocidas, contaminates del aire, las aguas, el suelo y biomagnificación).

Los plaguicidas pueden ocasionar diferentes efectos, que pueden ser agudos, con lesiones locales y sistémicos reversibles; o de carácter irreversible, de efectos crónicos, muchos de ellos no confirmados como deterioro de la inmunidad, hipertensión, carcinógenos, mutagénicos, teratogénicos, daños en el sistema nervioso central entre otros.

En la actualidad, los insecticidas más usados tanto en salud pública como a nivel doméstico son los piretroides, compuestos de sintésis que imitan un insecticida natural, el polvo de piretro o piretrina (extracto de crisantemo Chrysanthemum cineriaefolium). En general son insecticidas de baja toxicidad por lo que se les recomienda para fumigar hospitales, restaurantes, comedores y para el propio hogar. Sin embargo, su toxicidad ha ido en aumento por los aditivos adiconales que se estan incluyendo en las formulaciones para el control de insectos y plagas cada vez mas resistentes a los pesticidas.

Los efectos adversos que causan son reacciones alérgicas: rinitis, dermatitis, conjuntivitis y sólo excepcionalmente asma y neumonitis por hipersensibilidad. Pero en casos de exposiciones a largo plazo, se comprometen otras enfermedades irreversibles que pueden incluso causar la muerte.

Presentaciones:

Barra
Aereosol
Espiral
Eléctrico
Loción
Cebos
Tiza

Advertencias en el manejo de los pesticidas. Las siguientes recomendaciones debemos atender cuando estemos usando cualquier tipo de plaguicida, así sea un repelente:

> Reconociendo del tipo de pesticida que vamos a usar.
> Lea, estudie la etiqueta y siga cuidadosamente las instrucciones.
> Tenga cuidado con los residuos (recipientes).
> Cambie de ropa después de usarlos o aplicarlos.
> Evite contactos, utilizando tapabocas, mascaras, guantes, equipos de protección personal que sean necesarios.
> Tenga cuidado con los niños, ancianos y mascotas.
> Practique métodos seguros en la manipulación.
> Reconozca los síntomas intoxicantes y sus antídotos.
> Tenga siempre a la mano un teléfono de emergencias médicas.

Alternativas naturales:

Existen dos plantas que nos han protegido desde tiempo inmemorial del ataque de los insectos chupadores:

El helecho ahuyenta todo tipo de insecto si se utiliza como relleno del colchón o de la almohada –además dormir sobre este relleno parece tener efectos favorables sobre el reumatismo-.

La albahaca, para moscas y zancudos, un par de materas en la cornisa de la ventana o un ramito colgado en la cabecera de la cama repelen eficazmente de los insectos.

El ajo, el puerro y la cebolla, aplicados directamente sobre la lesión reducen el ardor provocado por las picaduras. La malva y el perejil aplicadas en compresas sobre la zona picada actúa como emoliente. El ajenjo, el limonero, la salvia y el tomillo actúan como antisépticos, analgésicos y suavizantes al frotar con ellos las picaduras.

Para el control de las cucarachas, se recomienda moler 100 gr de semillas de ahuyama secas y tostadas, agregarles 10 ml de alcohol industrial, mezclar bien y luego colocar en pequeñas cantidades en los sitios o focos donde frecuentan. Recuerde que por cada cucaracha que vea hay 10 mas escondidas.

Colocar ramas de eucalipto debajo de la cama o esparcir polvo de semillas secas sin cáscara de anón molidas, son buenos métodos para ahuyentar pulgas y piojos, mientras que la menta es efectiva para controlar hormigas.

No sobra en todo caso compartir una acción inmediata que podemos hacer contra picaduras de insectos. Consiste en tomar tres hojas de plantas diferentes unirlas y romperlas en muchas partes hasta obtener una masita de las tres hojas, restregar en el sitio exacto de la picada por varios segundos y dejar reposar sin rascarse ni lavar. A los pocos minutos el malestar habrá desaparecido y no dejará rastros de la picadura (enrojecimiento o "roncha"). Lo importante es mezclar tres hojas de plantas diferentes, no importa cuales (tener cuidado de que no sea ortiga o pringamosa). Esta técnica no falla, la viví en carne propia y la he probado infinidad de veces... siempre me funciona. Anímese a probarlo y con su testimonio me ayuda difundir este secreto de la naturaleza.

También existe el control mecánico de los criaderos de zancudos, como método eficaz del exterminio de vectores transmisores de enfermedades.

Fuente imagen: http://resseny.blogspot.com/